Por la 83 camino a San Francisco, Valle Grande
El camino obligatorio es la RP N° 83, la misma se caracteriza por presentar, sobre todo en épocas de lluvia cortes frecuentes y desmoronamientos ocasionales que obstaculizan el descenso y ascenso. Más allá de esta condición que responde a la geografía húmeda de nuboselva, con las precauciones adecuadas, la propuesta es disfrutar de un camino sinuoso, de cornisa, con un paisaje imperdible.
Tomando como punto de referencia el departamento de Ledesma, éste será el lugar donde iniciamos viaje, aquí podremos hacer las compras necesarias, abundante agua, repelente y todo aquello que deba contener un botiquín de primeros auxilios, considerando que durante el ascenso hasta San Francisco no hay ninguna opción para realizar compras y el circuito dura aproximadamente 3 hs. Estamos a una altura de 475 m. s. n. m. y comenzamos a subir por la RP N° 83 con el objetivo de llegar hasta los 1484 m. s. n. m. destino San Francisco.
El circuito que recorre esta ruta provincial ofrece un gran atractivo turístico, pues nos da la bienvenida El Parque Nacional Calilegua (el cual visitaremos en otra oportunidad), creado en el año 1979 con el fin de preservar un área representativa de la selva. El mismo constituye el ambiente de mayor biodiversidad del país junto con la selva paranaense, en Misiones. Son varios los senderos y miradores dan forma a un paseo por las Yungas, permite realizar avistaje de gran variedad de aves, observación de flora y fauna, y el contacto directo con la naturaleza a través de los aromas de un microclima húmedo.
Llegar hasta San Francisco si no se cuenta con vehículo particular es toda una odisea, debo destacar que es un solo colectivo el que recorre estos lares, sale una vez al día desde Ledesma en horas de la mañana y llega cerca del mediodía a destino. En el mismo se llevan todo tipo de cargas, la gente de San Francisco suele bajar a realizar sus comprar a la cuidad y es entonces cuando el “23 de Agosto” forma parte de una de la imágenes más tradicionales del camino.
Viajar en este único y antiguo medio de transporte es muy recomendable para conocer a los lugareños, sus formas, sus costumbres y su forma de organización se ven plasmados en este viaje. El mismo se hace entre bolsas, muebles u cualquier otra cosa que se necesite trasladar, incluso hasta la presencia de algún animalito como ser gallinas, perros u otros viajan. La música fuerte y las charlas entre los vecinos forman parte también de estas largas horas de recorrido, sea de ida o sea de vuelta.
El “23 de Agosto” es tan pintoresco que se convirtió en fuente de inspiración para quienes lo conocen, desde la escritura, la fotografía y el dibujo se ha intentado plasmar lo que ahí sucede. Llegado a San Francisco casi al medio día, el cole queda parado en las cercanías de los contados negocios de la zona, y en el transcurso de la tarde se puede observar como es nuevamente cargado, con otras cosas que tiene como destino Ledesma, saldrá pasada las 16 hs y llegara casi con el entrar de la noche.
En esta primera etapa conocimos un camino que nos invita a continuar adentrándonos en el corazón de la nuboselva, respirar profundo y dormir en absoluto silencio para disfrutar de San Francisco en una segunda parte. Ya estamos en Valle Grande.