Jujuy | Turbulencias

El gobierno echó otra funcionaria

Se trata de la directora de estadísticas, Ana Juárez, quien se habría negado a alterar cifras para favorecer la imagen de la gestión Morales; en su reemplazo asumiría un hombre cercano al ministro de Desarrollo Económico, Juan Carlos Abud Robles.

El 2019 tuvo un comienzo tormentoso para el gobierno de Jujuy. 

Por diferentes razones, tres funcionarios (una ministra y dos secretarios de estado) abandonaron sus puestos, en medio de críticas por su desempeño.

El caso más ruidoso fue el de la salida de la ministra de Desarrollo Humano, Ada Galfré, quien renunció desbordada por los problemas en su área. 

En las últimas horas se sumó una cuarta novedad de peso. Se trata de la titular de la Dirección Provincial de Estadísticas y Censos (DIPEC), Ana Juárez Orieta, quien fue separada de su cargo en las últimas horas. 

En su reemplazo asumiría un funcionario de confianza del ministro de Desarrollo Económico, Juan Carlos Abud Robles, que actualmente se desempeña en esa área. Es el economista Fernando Medina, docente universitario y un hombre que supo trascender las gestiones: fue funcionario del ministerio de hacienda en el último período de Eduardo Fellner en la gobernación. 

Los motivos de la salida de Juárez Orieta tienen ribetes escandalosos. 

Si bien no fueron comunicados de manera oficial, en las oficinas de la DIPEC dejaron trascender que el problema estalló cuando se informaron puertas adentro los indicadores sociales del último trimestre, con el dato más relevante, el de la pobreza, mostrando un crecimiento inusitado. 

El 3 de octubre de 2018, en Casa de Gobierno y con Juárez Orieta a su lado, el gobernador Gerardo Morales había afirmado que la pobreza en Jujuy alcanzaba al 30,3% de la población. 

Tres meses después, ese indicador habría trepado casi 10 puntos, alcanzando el 40,1% de los jujeños, sólo de los principales conglomerados urbanos. Se cree que si se extiende a las zonas menos poblada de la provincia el índice aumenta. 

El decreto con su reemplazo, aseguran, está listo en Casa de Gobierno. 

El nuevo cambio no habría pasado sin generar rispideces en el seno del palacio de gobierno ubicado en la calle San Martín 450.

La salida de Orieta, de perfil técnico, generó un reemplazo que, de confirmarse, llega desde la política, impulsado por el ministro Robles, hombre que si bien es cercano al gobernador Morales padece la desconfianza de casi todos sus compañeros en el gabinete. 

El licenciado Medina cuenta con dos antecedentes que preocupan en las huestes del radicalismo. 

Fue director en la última etapa del recordado contador fellnerista Ricardo Pierazzolli en el ministerio de Hacienda.

Aseguran que con el cambio de gobierno saltó el cerco y se acercó al radicalismo de la mano de otro peronista “amigo”: Marcelo Zamora, casualmente, ex director de la DIPEC en la última etapa kirchnerista en Jujuy. 

En el ministerio de hacienda, ppr ejemplo, habrían puesto el grito en el cielo cuando trascendió el avance de su colega Robles sobre una dirección que, en definitiva, está bajo su órbita. 

Lo que más sorprende es que pese a sus reiterados tropiezos, Robles no pierde poder, más bien todo lo contrario, sigue siendo de las personas con más ascendencia en la mesa chica que integran Gerardo Morales y su hermano, el enigmático Freddy, secretario general de la gobernación. 

“¿Por qué tendrá tanta influencia el Tucán (apodo de Robles), no?”, se preguntan con malicia y una mueca en el rostro dirigentes de la oposición.