Muchos de ellos se ubican al ingreso de los caminos para ofrecerle a los peregrinos alimentos y productos que luego degustarán en el camino. De hecho, la vendedora Beatriz Paco desde hace 40 años se dedica al comercio ambulante y desde hace 30 lo hace en la peregrinación de la Virgen.
Nuestro medio tuvo la oportunidad de entrevistar a este trabajadora que atiende a sus clientes con una gran sonrisa y con su notable amabilidad logra que muchos fieles a su regreso pasen nuevamente por su puestito. En la noche del pasado jueves se instaló en Tumbaya y contó que venderá en ese lugar hasta que culminen las honras a la virgencita de Punta Corral.
"Vender en Tumbaya para mí es otro mundo, mientras vendo, descanso. Vendo golosinas, gaseosas, galletas, velas y papel higiénico. A veces me duermo un ratito y los clientes me despiertan. En las noches descanso al lado de mi puesto", contó la simpática trabajadora.
Y aunque confesó que en lo que va de su vida no ha podido recorrer los cerros para ir al santuario de la Virgen, expresó que tiene mucha fe y espera ansiosamente el descenso de la Mamita del Cerro.