La Iglesia debate sobre corrupción y narcotráfico
75.000 fieles de todo el país colmaron la ciudad eucarística en el Hipódromo de Tucumán, peregrinos devotos en su mayoría para participar con fe, emoción y alegría del encuentro multitudinario.
La Santa Misa fue oficiada por el arzobispo de Tucumán, Alfredo Zecca, y concelebrada por los sacerdotes Marcelo Barrionuevo y Guillermo Cassone. En representación del Papa se encontraba el cardenal Giovanni Re, además 150 cardenales y obispos de todo el país.
En el momento de la homilía el arzobispo de Tucumán expresó un mensaje contundente y de tinte político “No nos engañemos, los argentinos no estamos reconciliados, reclamamos justicia y está muy bien que lo hagamos. Sin justicia no hay reconciliación posible. Pero justicia no es venganza. Y además, la justicia debe ser superada por la misericordia”, expresó.
“La corrupción, el narcotráfico, la trata de personas; en suma, la degradación moral en la que algunos han caído, exigen urgentes medidas. Y sobre todo, la acción de unos jueces que estén a la altura de las circunstancias. Señor de la Historia: toma en tus manos nuestro futuro, en ti ponemos nuestra esperanza”, proclamó el arzobispo.
Más tarde fue la presentación de numerosos grupos que le pusieron música y poesía al anochecer. Hoy y mañana en el mismo lugar continuarán las actividades para terminar el domingo con una emotiva despedida.

