La gente, la gran protagonista de los festejos
El público, que sólo lució con orgullo la bandera argentina, fue el gran protagonista de los festejos por el Bicentenario de la Declaración de la Independencia que se celebraron hoy en Tucumán, encabezados por el presidente Macri, y que tuvo como máxima atracción el desfile cívico-militar que, según las estimaciones oficiales fue presenciado por más de 400.000 personas.
Contrariamente a su antecesores, Macri asistió al Tedeum realizado en la Catedral tucumana y en lugar del acostumbrado mitín político que se hacía en el Hipódromo, envió un mensaje a los argentinos en la puerta de la histórica, donde invitó a sus compatriotas a acompañarlo en el "desafío de lograr un país mejor" y como respuesta se escuchó el grito que se convirtió en un emblema de los festejos: "¡Sí, se puede".
La gente, en su mayoría tucumanos aunque hubo muchísimos turistas, ocupó el lugar que solían dominar las diferentes agrupaciones políticas con sus punteros políticos que peleaban por tener un lugar de privilegio, cerca del escenario, para mostrar las pancartas de apoyo a los dirigentes locales y nacionales a los que respondían.
A los shows artísticos y musicales se sumó esta tarde el desfile cívico-militar que se convirtió en un atractivo para miles de familias que no disfrutan desde hace muchos años de un espectáculo de esta naturaleza y se volcaron masivamente hasta la zona de la avenida Mate de Luna, colmando los espacios a ambos lados de una de las principales arterias que tiene la capital tucumana.
Alicia, una tucumana que vivió muchos años en Perú, se mostró emocionada al ver a su provincia" embanderada en esta hermosa fiesta", en tanto Atilio, estudiante de historia, contó que se llegó especialmente para ver a los veteranos de la guerra de Malvinas porque "son nuestros héroes". Julia, una de las tantas abuelas que presenciaron el desfile, señaló: "quiero que en un nuevo siglo de la Patria mis nietos crezcan en un país con armonía, paz y amor”.
En el palco de honor, Macri ocupó el un lugar en la primera fila junto al Rey Emérito de España, Juan Carlos I, y su esposa Juliana Awada, además de su hija Valentina.
También estaban la vice presidenta Gabriela Michetti, el gobernador Juan Manzur, mandatarios de otras provincias, funcionarios nacionales e invitados extranjeros que llegaron a Tucumán por los actos de 9 de Julio.
Tanto Macri como Juan Carlos I presenciaron sólo la primera mitad del desfile, que se extendió por más de cuatro horas, porque tenían que emprender el regreso.
Participaron del desfile los regimientos militares y sus bandas; las agrupaciones gauchas que comenzaron a llegar desde hace días de diferentes rincones del país; las comunidades originarias, verdaderos dueños de esta patria; las colectividades de inmigrantes quienes a lo largo de estos dos siglos poblaron el país; representaciones de otras provincias y municipios, las escuelas de Tucumán, grupos musicales y de danzas.