Para leer, disfrutar y reír
“Maridos” de Ángeles Mastretta
La escritora mejicana ÁNGELES MASTRETTA tiene la habilidad de presentarnos en este libro situaciones de la pareja en la vida cotidiana, con voz y gracia femenina. Pocas veces se sitúa en la perspectiva masculina.
Los relatos muestran la seducción de la intimidad en una estructura que recuerda Las mil y una noches, relatos que surgen uno del otro, es decir, al contarse uno de repente surge otro relato y ese otro crea otro cuento hasta que termina el primero, como cajas encerradas en otras cajas.
En este caso de Maridos, la ex pareja juega al ajedrez, y entre jugadas de uno y otro narran sucesos de pareja en los que pinta la psicología erótica masculina y femenina. Al final, cuando termina el juego, el ex marido le pregunta cuándo contará la historia de ellos. La respuesta jocosa es que lo hará en el próximo juego. Desde la ilustración de la tapa, media naranja, nos remite al otro.
En realidad, Maridos no es una novela, sino una recopilación de historias de diverso corte, cuya temática reside en la relación de pareja. Se nota un lenguaje seleccionado que corresponde a un realismo mágico y doméstico que hace sonreír. Mastretta no se limita a la lírica o al breve apunte sentimental, domina los diálogos y el léxico popular, en el que abundan los coloquialismos que convierten la narración en expresión mexicana.
Las mujeres que presenta son indígenas, mujeres de la alta burguesía, artistas, mujeres de negocios, siempre atrapadas por el matrimonio, la pasión o el amor, relaciones con esposos, amantes u hombres en general. Ellas pueden ser emigrantes libanesas, o viajeras, aunque pocas escapan del centro de atracción de Puebla, donde crecen los hijos, pierden a sus maridos o estos se escapan en busca de otras. Algunas protagonistas son veleidosas, frágiles o de una entereza moral sorprendente. Y las pasiones o los recuerdos subsisten en todos los relatos
Lo cierto es que cada lectora o lector podrá identificarse con alguna situación y divertirse con la narración, por obra de un estilo femenino peculiar.
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Susana Quiroga