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Semana Mundial de la Diabetes, una enfermedad que también afecta a perros y gatos

Al igual que las personas los animales son propensos a sufrir esta enfermedad que sin el tratamiento apropiado, puede progresar hasta la muerte.

  • De cara al 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes es importante resaltar que es una enfermedad que también afecta a perros y gatos.
  • Sin el tratamiento apropiado, puede progresar hasta la muerte por eso es importante que sean diagnosticados para saber cómo cuidarlos.

La Diabetes Mellitus (DM) es una enfermedad en la que la cantidad de glucosa o azúcar en la sangre, es más altas de lo normal. Esta condición ocurre cuando sus organismos producen muy poca o ninguna insulina. Se estima que esto afecta a 1 de cada 300 perros y a 1 de cada 200 gatos, pero se cree que está infradiagnosticada.

Los factores de riesgo incluyen la edad, la raza, ciertas enfermedades y tratamientos, la genética y la obesidad (especialmente en el gato). En el caso de los caninos, es más común en aquellos de mediana edad y mayores (de 4 a 14 años). Sin embargo, se puede diagnosticar en cualquier edad, incluidos los jóvenes.

Las perras que no están castradas tienen el doble de probabilidades que los perros machos de desarrollar diabetes, mientras que las perras “esterilizadas o castradas” se ven afectadas aproximadamente en la misma proporción que los machos. La causa se desconoce en gran medida, pero los expertos sugieren que la genética puede influir.

Las razas caninas que tienen mayor riesgo de desarrollar DM son: Keeshond, Caniche (Poodle), Puli Húngaro, Pinscher Miniatura, Samoyedo, Viejo Pastor Inglés, Daschund, Springer Spaniel, Alaska Malamute, Schipperke, Schnauzer Miniatura, Spitz Finlandés, Chow Chow, West Highland White Terrier, Beagle, Cairn Terrier, Dobermann y Golden Retriever.

Para los gatos, este problema es más común en los de mediana edad y mayores. Cualquiera de ellos puede desarrollarla, pero ciertas razas, como el birmano, parecen estar más predispuestas. Los felinos obesos tienen un mayor riesgo de presentar esta alteración metabólica porque, esta condición física, disminuye la sensibilidad del cuerpo a la insulina. Esto conduce a una mayor demanda de esta hormona, lo que puede llevar al agotamiento de las células especializadas del páncreas que la producen. Los machos castrados, son los que tienen más probabilidades de padecerla.

MSD Salud Animal comparte algunos signos a los que debemos prestar atención:

  • Aumento en la cantidad y/o número de veces en que la mascota orina. A veces se malinterpreta como un problema de comportamiento, ya que la mascota comienza a orinar en sitios donde antes no lo hacía.
  • Mucha sed. Se observa un incremento en el consumo de agua, ya sea en la cantidad o en el número de veces que la ingiere.
  • Mayor apetito, que se suele acompañar de pérdida de peso.
  • Ojos nublados (cataratas) en perros.
  • Debilidad de los miembros posteriores en gatos.

Afortunadamente y gracias al avance de la ciencia, la diabetes se puede controlar con éxito, con una rutina diaria de tratamiento con insulina, dieta, ejercicio y monitoreo regular. Poco después de comenzar el tratamiento, los signos de su perro o gato deberían comenzar a mejorar: tendrá menos sed, orinará con menos frecuencia y se sentirá mejor.

FUENTE: Filo News

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