La lucha de una madre jujeña: su hija necesita trasplante de riñon
- Familias de pacientes pediátricos buscan que se apruebe una donación específica para este rango etario.
- Organizaron una actividad para visibilizar la situación, que se realizará este miércoles desde las 15:00 tanto en Buenos Aires como en Jujuy.
- Florencia Farfán expuso el caso de su hija Julieta, una niña que necesita urgente un trasplante de riñón.
Florencia Farfán es la madre de Julieta, una niña jujeña que necesita un trasplante de riñón. Al igual que muchas madres en su situación, luchó durante años por encontrar soluciones para su hija, llegando a ser la referente local de un movimiento nacional de familias, amigos y padres que solicitará la aprobación de una ley de donación pediátrica.
La actividad se concretará este miércoles a las 15:00 en Plaza Belgrano, y toda la ciudadanía está invitada a participar.
Sobre las razones que la llevaron a formar un grupo de contacto de madres y familias en esta situación, que derivó en la participación en el movimiento nacional Florencia explicó que no se habla de la donación pediátrica; se piensa que solo las personas mayores donan y reciben órganos, pero los pacientes menores de edad son más comunes de lo que se cree.
“Movilizaremos junto a madres y personas empáticas porque hoy Juli necesita un riñón, pero también hay niños que se fueron esperando órganos y las estadísticas indican que aumentarán”, dijo.
La ley Justina, para Florencia, fue un gran logro ya que establece que todos podemos ser donantes de órganos desde los 18 años de edad a menos que determinemos lo contrario, y buscan algo similar para menores, para evitar las emociones fuertes por las que pasan todas las familias que atraviesan estos procesos, y además para informar a la sociedad.
En la Ley Justina se establece la información y difusión, sobre todo en ámbitos escolares, y esto no sucede; “hablamos de la donación pediátrica y la gente no la conoce; hay 200 niños en Argentina que necesitan trasplantes”.
Florencia logró formar un grupo comunicacional y de contención emocional de madres jujeñas en su situación, y juntas colaboran entre sí y con otras personas, consiguiendo medicación y compartiendo los insumos que sus hijos necesitan. Pasan desarraigo y separación familiar cada vez que viajan y permanecen desde semanas hasta años en Córdoba y Buenos Aires (las únicas provincias con centros de alta complejidad), y el difícil estado emocional contra el que luchan podría aliviarse “con una ley que ampare a nuestros niños, con la que quizá no tengan que esperar tanto”.