La Corte le rechazó un hábeas corpus a Sala
El martes a la noche, tras una nueva audiencia en el marco del juicio por la causa Pibes Villeros, el juez Pablo Pullen Llermanos tomó la decisión de trasladar a la dirigente Milagro Sala al Penal Federal de la provincia de Salta.
La decisión de poner fin a la prisión domiciliaria que venía cumpliendo en la casa del dique La Ciénaga no se tomó de la noche a la mañana, sino que fue consecuencia de una serie de inconvenientes de salud ( una intoxicación medicamentosa )y de conducta ( daños en un nosocomio e intento de autolesionarse) por parte de la propia dirigente Sala, además de incumplimientos a ciertas condiciones establecidas para su permanencia en la vivienda del dique.
El magistrado responsable de velar por la integridad física de la imputada y contemplando el planteo que oportunamente hiciese la Comisión Interamericana de Derechos humanos sobre los riesgos que implicaba alojar a Milagro Sala en el penal de Alto Comedero, optó( con el ministerio de Seguridad como intermediario) por trasladarla al establecimiento carcelario ubicado en la ciudad de Güemes.
No solo era el objetivo garantizar su salud sino, además, el normal desenvolvimiento de las audiencias del juicio oral y público en marcha, que a la fecha ya registra de por sí una gran demora a raíz de los inconvenientes presentado.
La medida fue calificada como arbitraria por parte de la defensa de sala y con ese argumento se presentó un habeas corpus ante la Corte Suprema de Justicia. Paralelamente, la dirigente tupaquera inició una huelga de hambre seca.
La novedad, a esta hora, es que el máximo tribunal comunicó que "resultan competentes para intervenir en estas acciones los jueces de sección según las reglas que rigen su competencia territorial...remítanse las actuaciones al Superior Tribunal de Justicia de Jujuy para que, por su intermediario, se cumpla lo dispuesto"