Las víctimas de Sala manifestaron su temor
En una extensa resolución, el organismo internacional consideró válidos los argumentos de la defensa de Sala en relación a un supuesto riesgo de vida al que se expone la dirigente, pese a que en su visita a las instalaciones del penal de Alto Comedero, en el mes de junio, las autoridades de la Comisión Interamericana habían manifestado públicamente que la situación era aceptable.
Pese a ello, consideraron que la justicia debía evaluar medios alternativos de detención.
El gobierno se encargó de marcar esta contradicción. Sin embargo, el propio gobernador Gerardo Morales dijo que su cumplimiento era obligatorio.
Desde ese momento, el lobby nacional e internacional a favor de la dirigente comenzó a ejercer más presión que nunca.
Las versiones hablaban de una inminente liberación, sin demasiado fundamento.
Uno de los jueces que dictó prisión preventiva en contra de la dirigente por tentativa de homicidio y lesiones gravísimas, acabó con las especulaciones: más allá de cualquier versión, la decisión final sigue estando en manos de la justicia, que en todo caso evaluará las recomendaciones de la Comisión Interamericana.
En medio de la discusión, irrumpieron quienes aseguran haber sufrido tormentos y hechos denigrantes por parte de Milagro Sala y quienes supieron rodearla en sus años de poder político y económico en la provincia.
El grupo autodenominado “Víctimas de Milagro Sala”, se movilizó esta mañana, por primera vez desde el pronunciamiento de la CIDH, para reclamar el mismo derecho a ser escuchados del que goza la dirigente kirchnerista.
Manifiestan temor por el futuro de la líder de la Tupac y temen represalias por parte de ella o su entorno, en caso de que su situación en la justicia se modifique.
Los testimonios son duros y contundentes. Relatan con precisión hechos puntuales, que describen el riesgo que representó cruzarse en el camino de Sala hace tan sólo algunos años.
Piden que los organismos internacionales les concedan la misma posibilidad de ser escuchados, aunque por ahora sin éxito, demostrando que los derechos humanos de unos valen más que los de otros.
Asimismo, pidieron que el gobierno provincial, a través del Ministerio de Seguridad, ponga en marcha los mecanismos necesarios para garantizar la integridad física de los denunciantes y sus familias.
"Este fin de semana la situación fue caótica, insultos amenazas y pedradas", sostuvo Iván Mendoza, una de las supuestas víctimas.
“Repudiamos lo que ha dispuesto la CIDH porque cuando vino a Jujuy, luego de hacer los trámites para que nos reciba y escuche a quienes fuimos afectados por esta mujer y su organización, no nos recibió”, expresó.