“El negocio de unos cuantos vivos”
Oscar Inklemona, presidente de la Cámara de Transporte, reiteró el rechazo absoluto a la legalización del servicio que comúnmente se observa en los puentes que conectan la ciudad.
Los autodenominados “remises compartidos interjurisdiccionales” prestan un servicio masivo diariamente realizando viajes desde la Capital hacia ciudades del interior y viceversa.
La situación, no contemplada en las leyes, fue permitida ante la evidente falta de opciones laborales y se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para el estado, ya que representa una clara competencia desleal contra las empresas que forman parte del sistema de transporte legal, con todos los costos que ello implica en materia tributaria.
Sin embargo, la posibilidad latente de legalizar el servicio pone en alerta a las empresas.
Con la situación planteada, empresario y diputados mantuvieron una reunión la semana que pasó.
Allí, Inklemona planteó la postura de las empresas: tal servicio no existe en ninguna parte del país y raramente en el mundo. Su legalización no hará otra cosa que perjudicar al sistema de transporte formal.
Entre otras definiciones, el titular de la Cámara empresarial sostiene que la intención de los remises es sólo conseguir un reconocimiento para luego permanecer en la ilegalidad, esto es, no pagar impuestos, contratar mano de obra precarizada y escapar a los controles.
“Si tuvieran que competir con nosotros en condiciones de legalidad no podrían soportar los costos”, afirmó Inklemona.
Por otro lado, el empresario intentó desmitificar el argumento que señala que con la incorporación de este servicio habrá nuevos puestos de trabajo.
“Supongamos que hubiera 400 vehículos trabajando, eso representa aproximadamente unas 800 personas. El transporte regular ha perdido mucho más que eso, y paga más, aporta más y las condiciones de trabajo son mucho mejores”, explicó.
Las negociones continúan en el ámbito legislativo. Por ahora las partes no logran acercar posiciones.