El gobierno entrega negocios a los amigos
El gobierno abona el terreno para entregar un negocio a la empresa de transporte de uno de sus aliados.
Tras la salida de transporte Arco Iris, la empresa Evelia, del intendente de La Quiaca Miguel Tito, se dispone a quedarse con el negocio, aunque la ley les da prioridad a las empresas que ya trabajan en la zona.
Ante la queja de los empresarios, la respuesta fue: “es una orden del gobernador”.
La aversión de la gestión Morales por los controles y los procesos legales para realizar compras, contrataciones y adjudicar negocios, comienza a ser tan notoria que trae problemas.
Los antecedentes son recientes. Utilizando la crisis como pretexto, el oficialismo modificó leyes para realizar compras y contrataciones sin licitaciones ni procesos transparentes y le dio vida al cuestionado plan de contingencia Jujuy Asiste y Reactiva.
Así, Morales y sus ministros reparten mercadería, electrodomésticos y artículos de hogar sin explicarle a nadie a quiénes se los compra ni cuánto paga por ellos. Tampoco explica cómo elige a los beneficiarios de lo que parece ser un acto de clientelismo disfrazado de ayuda.
Con la venta del ingenio La Esperanza ocurrió algo similar. Pese a que la ley de quiebras indica que toda empresa en banca rota que se pretenda vender debe pasar por un proceso de licitación pública, el gobierno modificó leyes, argumentó una supuesta “urgencia” e intentó elegir “compradores” a medida, con una falta de transparencia alarmante. Por ahora fracasó.
El nuevo capítulo de esta polémica forma de gestionar se escribe en la Puna.
Allí un grupo de empresarios hicieron saber su malestar porque entienden que un aliado político de la administración Morales está salteando los requisitos legales para quedarse con un negocio, de acuerdo a información que publica el semanario “El Expreso” en su última edición.
Se trata de una ruta muy concurrida por tratarse de ciudades dominadas por el comercio minorista, de las pocas de la provincia en donde el cuentapropismo le gana a los cargos en la administración pública como actividad principal.
Frente al vacío que dejó Arco Iris, la ley N° 4.175, que regula el transporte en Jujuy, ordena que las empresas que ya operan en la zona sean invitadas a presentar propuestas y competir entre sí para adjudicarse la concesión del espacio vacante.
Sin embargo, los propietarios de las empresas Jama, Panamericano y El Quiaqueño, se quedaron esperando la convocatoria. Como el teléfono nunca sonó, buscaron interiorizarse de la situación.
Allí obtuvieron, de manera extraoficial, un indicio de lo que estaba pasando.
Según los trascendidos en la puna, la empresa Evelia, de propiedad del intendente de La Quiaca, Miguel Ángel Tito, contaría con la venia del gobierno de la provincia, a través de la dirección de transporte, para quedarse con el servicio.
A tal punto estaría avanzado el acuerdo entre Tito y el gobierno provincial, que los directivos de Evelia ya se encuentran gestionando espacios en el municipio de Perico y las habilitaciones para instalar la boletería correspondiente. El servicio empezaría a funcionar en febrero, siempre según la versión de los empresarios que se quedaron afuera.
Aunque son de diferentes orígenes partidarios, Morales y Tito han mantenido una relación de convivencia y gestiones compartidas desde que Cambia Jujuy asumió el gobierno de la provincia.
Pese a que el actual intendente quiaqueño fue electo concejal en 2013 por el espacio que supo liderar nada más y nada menos que Milagro Sala, el frente Unidos y Organizados, las relaciones desde 2015 a esta parte han sido óptimas.
Hoy esa buena convivencia redundaría en un negocio para Tito. “Es una orden del gobernador”, aseguran haber recibido como respuesta los empresarios.
Como es común en la mayoría de las áreas de gobierno, la secretaría de transporte no publicó novedad alguna respecto de la posibilidad de una concesión.