Centro colapsado: hay 50 oficinas del Estado
La intención de mudar colegios privados para descomprimir el casco céntrico expuso otra realidad: las oficinas públicas triplican a las instituciones educativas y parecen ser el verdadero problema. Los directivos resisten y hay polémica.
A principios de noviembre creció la polémica por la ordenanza municipal 5672/09 según la cual los colegios privados que alquilan en el centro deberían irse y reubicarse en los barrios periféricos, teniendo hasta el año que viene para cumplir con lo dispuesto. Se trata de 17 instituciones educativas que se verían afectadas por la medida, entre guarderías maternales y de nivel inicial, primario, secundario y terciario.
Como era de esperarse, las instituciones privadas se resisten a la mudanza e incluso desde el Sindicato Argentino de Docentes Particulares (SADOP) aseguran que el traslado es inviable.
Lisandro Aguiar, presidente del Concejo Deliberante capitalino, había comentado a este medio que los objetivos de la ordenanza eran la descentralización educativa y descomprimir el tránsito vehicular en el casco céntrico. Ahora, luego de recibir a los representantes de las instituciones educativas, aseguró que “no es voluntad del ejecutivo municipal ni del Concejo Deliberante el cierre de ningún establecimiento ni la pérdida de un solo puesto de trabajo”, pero adelantó que el trabajo que realicen de aquí en más continuará siendo para mudar a los colegios privados “en un marco de trabajo conjunto”.
“La aplicación de la ordenanza es discriminatoria, sobre todo el artículo 2 que nos obliga a irnos del centro y vulnera derechos fundamentales consagrados en la Constitución como el derecho a la libertad de aprender y enseñar, a la educación, el de la familia a elegir la institución que coincida con su ideario y el derecho al trabajo porque el traslado seguramente va a provocar grandes pérdidas de puestos laborales”, sostuvo Diego López, integrante de la Asociación Jujeña de Instituciones de Educación Privada (AJIEP).
López remarcó que ellos no son los únicos responsables del caos vehicular en calles céntricas porque “mueven 2800 alumnos y solo el 10% de la matrícula va en auto, el resto usa el transporte público”. Además, como esas instituciones solo funcionan por la mañana, “molestan 15 minutos a las 8 y 15 minutos al mediodía”.
El argumento que esgrimen las instituciones privadas gira en torno a un planteo equivocado respecto de la verdadera causa del problema y apuntan contra el importante movimiento vehicular que generan estas decenas de oficinas estatales que operan en el centro.
Oportunamente hubo quienes remarcaron que el problema del tránsito no pasa por un puñado de establecimientos privados funcionando en la zona del centro sino por las decenas de oficinas del Estado que están ubicadas allí.

