El expreso llegaba golpeado por la derrota que sufrió la semana pasada frente a Deportivo Tabacal y con el karma de no poder ganar en el Plinio Zabala ante su gente; es por eso que en la tarde del domingo tenía la obligación de ser protagonista y sumar de a tres para enderezar el rumbo en el campeonato.
Lluvia de goles en Perico
En el marco de la sexta fecha del Torneo Federal B, Atlético Talleres consiguió su primer triunfo jugando en el Plinio Zabala, con goleada incluida 5-1 frente a Pellegrini de Salta.
Los dirigidos por Miguel Amaya captaron el mensaje, salieron a buscar el triunfo, al principio con más ganas que futbol, con pocas luces, buscando el arco rival tímidamente.
La primera media hora, el partido fue aburrido; los protagonistas no contagiaban, los avances se diluían en tres cuartos de cancha. El local lo buscaba pero no era claro, hasta que a los 30 minutos Valeriano desbordó por izquierda, tiró un centro al área que el defensor Mansilla despejó con la mano y el árbitro no dudó en cobrar penal que después el pelado Cardozo cambiaría por gol. A partir de allí el ritmo fue otro y el camino empezó a despejarse.
La tranquilidad llegaba para el “expreso” y para la gente que no estaba contenta con el rendimiento del equipo, aunque fue importante irse al descanso con la ventaja en el marcador, lo que le permitió encarar la segunda parte del encuentro de otra manera.
En la etapa complementaria, Talleres empezó a liquidar la historia de manera temprana. A los 3’ Valeriano captó de cabeza un despeje del arquero Rodríguez para marcar el segundo gol. De inmediato nomas, a los 4’, Fabián González fue derribado en el área luego de una arremetida, donde no lo pudieron parar. El juez principal otra vez pitó penal, para que Cardozo marcara el tercer tanto, segundo en su cuenta personal.
El pleito estaba liquidado. El tren “Expreso” con toda su maquinaria aplastaba a su rival, dejándolo desorientado, pero eso no sería todo; habría tiempo para más y los de Amaya se seguían floreando.
A los 22’ Sebastián Pisculichi recibió una pelota dentro del área y desenfundó un “fierrazo” inatajable para el uno visitante. Era el cuarto gol, la goleada ya era todo un hecho, aunque después Pellegrini aprovechaba un blooper en defensa entre Arias y Cano para decretar el descuento.
La frutillita del postre la puso Maximiliano Martínez a los 33’, después de una magnifica jugada. En un mano a mano mostró toda su destreza, todo su talento y conquistó el quinto y definitivo gol. Talleres se acordó de ganar; el marcador pudo haber sido más abultado, pero no supieron aprovechar las situaciones.
La tranquilidad llegó a Perico para respiro del Tigre Amaya, que hasta aquí venía siendo cuestionado por sus hinchas. El “expreso” acumula nueve puntos en la tabla de posiciones y se acomoda de otra manera.
La primera media hora, el partido fue aburrido; los protagonistas no contagiaban, los avances se diluían en tres cuartos de cancha. El local lo buscaba pero no era claro, hasta que a los 30 minutos Valeriano desbordó por izquierda, tiró un centro al área que el defensor Mansilla despejó con la mano y el árbitro no dudó en cobrar penal que después el pelado Cardozo cambiaría por gol. A partir de allí el ritmo fue otro y el camino empezó a despejarse.
La tranquilidad llegaba para el “expreso” y para la gente que no estaba contenta con el rendimiento del equipo, aunque fue importante irse al descanso con la ventaja en el marcador, lo que le permitió encarar la segunda parte del encuentro de otra manera.
En la etapa complementaria, Talleres empezó a liquidar la historia de manera temprana. A los 3’ Valeriano captó de cabeza un despeje del arquero Rodríguez para marcar el segundo gol. De inmediato nomas, a los 4’, Fabián González fue derribado en el área luego de una arremetida, donde no lo pudieron parar. El juez principal otra vez pitó penal, para que Cardozo marcara el tercer tanto, segundo en su cuenta personal.
El pleito estaba liquidado. El tren “Expreso” con toda su maquinaria aplastaba a su rival, dejándolo desorientado, pero eso no sería todo; habría tiempo para más y los de Amaya se seguían floreando.
A los 22’ Sebastián Pisculichi recibió una pelota dentro del área y desenfundó un “fierrazo” inatajable para el uno visitante. Era el cuarto gol, la goleada ya era todo un hecho, aunque después Pellegrini aprovechaba un blooper en defensa entre Arias y Cano para decretar el descuento.
La frutillita del postre la puso Maximiliano Martínez a los 33’, después de una magnifica jugada. En un mano a mano mostró toda su destreza, todo su talento y conquistó el quinto y definitivo gol. Talleres se acordó de ganar; el marcador pudo haber sido más abultado, pero no supieron aprovechar las situaciones.
La tranquilidad llegó a Perico para respiro del Tigre Amaya, que hasta aquí venía siendo cuestionado por sus hinchas. El “expreso” acumula nueve puntos en la tabla de posiciones y se acomoda de otra manera.

