Ya rescataron vivas a 54 personas tras el terremoto
Correa dio un balance de la situación tras el terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter que el sábado a las 18.58 (19.58 en Argentina) sacudió la costa en el norte del país, en declaraciones a periodistas durante un nuevo recorrido por las ciudades devastadas donde observó los daños, conversó con damnificados y saludó a personal de equipos nacionales e internacionales de rescate desplazados a la zona.
El mandatario agradeció "muchísimo al mundo entero" la solidaridad mostrada con Ecuador y comentó que "toda América Latina" ha mostrado su respaldo, además de Gobiernos de países como España y Estados Unidos: "me acaba de llamar el presidente (Barack) Obama", comentó en declaraciones divulgadas por la agencia EFE.
"Las pérdidas son multimillonarias, yo calculo, groso modo, 3.000 millones de dólares, un 3 por ciento del producto interno bruto y eso significa reconstrucción de años. Es una lucha larga, por eso invito a no desanimarnos", explicó Correa según la agencia pública de noticias Andes.
El mandatario se lamentó por la pérdida de vidas humanas y dijo que en proporción de habitantes, la localidad de Canoa, en el norte, es la más golpeada por el sismo, pues el 80 por ciento de ese balneario ha desaparecido.
"Es un pueblo fantasma", expresó al reconocer las dificultades que existen para llegar a este punto de la costa ecuatoriana.
La búsqueda de personas entre los escombros continúa en las zonas más afectadas por el terremoto, que tuvo epicentro entre los balnearios costeros de Cojimíes y de Pedernales, en la provincia de Manabí y colindante con la vecina Esmeraldas.
Tras el desastre, el Gobierno ecuatoriano declaró el estado de emergencia en las provincias de Esmeraldas, Manabí, Guayas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y Santa Elena, así como el estado de excepción en todo el territorio nacional. (Télam)