Teódulo Domínguez, define al periodismo: “Es el arte y la ciencia de informar”
Es catalogado como un gran maestro del periodismo, no solamente por su carrera en los principales medios del país, sino también por su sabiduría, su forma de pensar y decir las cosas.
Un mano a mano de Jujuy al Momento con Teódulo Domínguez, nos permitió conocer ese otro rol del periodista: el de descubrir las realidades de todos los días.
¿Cómo fue esta experiencia de compartir con periodistas jujeños una charla, un taller, un café?
Para mí fue formidable, corta, breve; habría que repetirla en otra oportunidad. Lo que dejamos y lo que me dejan los periodistas jujeños a mí, son un montón de preguntas que me obligaron a responder sí o sí. Me parece que tienen una riqueza tremenda, como que se hubiera abierto una puerta nueva. Yo me doy cuenta que de alguna manera le estaba debiendo a Jujuy, como le debo al resto de las provincias y a los periodistas de las demás provincias, una visita personal. Lo que yo me estaba perdiendo de Jujuy y que ahora lo recupero felizmente, en parte, es lo que tengo perdido en el resto del país.
¿Es una misión por cumplir?
Yo creo que los periodistas que tuvimos mayores oportunidades, tenemos que salir a la campaña de encontrarnos con nuestros hermanitos del periodismo y convertir esto del periodismo en una mejor familia todavía. Así que la riqueza de lo que me llevo, a mí me deja un poco temblando; cómo es que esto no me ocurrió antes. Menos mal que se me ocurrió y lo importante es que me doy cuenta de que ya tengo herederos. Por la forma de preguntar, por las cosas que se están publicando, me doy cuenta de que ya se abrió un camino importante, porque lo que le falta al periodismo jujeño en este caso es la seguridad del concepto. En la misma medida en que vos no tuviste la oportunidad de empezar a tantear qué hay en el espacio, tampoco podés mandar un hombre a la luna. Me da la impresión de que eso ya ocurrió, de que ahora hay mayor confianza en el periodista jujeño que vino a estos encuentros, de poner un hombre en la luna.
¿Se puede hacer un buen periodismo en Jujuy?
Se puede hacer muy buen periodismo y lo único que le pido a todo el mundo es que no bastardee el término “periodismo”, que no bastardee el término “política”. Si lo respeta y hace, que respete estos dos términos. No tenemos por qué pelearnos con nuestros colegas, de otras actividades, como el locutor, el que vende un aviso, el que hace prensa para una empresa; no tenemos por qué pelearnos, no tenemos por qué aislarlo. Ellos van a venir alguna vez a preguntarnos a nosotros, cómo se hace determinada cosa. Tenemos que ayudar en la medida en que ellos que no son periodistas, ayuden a que el mensaje que ellos envían, se entienda y que tenga un saldo positivo para los que leen. Nosotros mismos no sólo estamos haciendo periodismo, sino docencia. Es muy importante lo de Jujuy.
Definime la palabra periodismo en el contexto actual
Periodismo es el arte y la ciencia de informar. Pero además informar aquello que es de interés público y punto. No le busquemos vuelta. Yo tengo que informar, mi misión es informar a la gente, por ejemplo que mañana cuando salgan a la calle tengan cuidado porque están reparando una carretera, y cuando quieran avanzar hacia Purmamarca, por ejemplo, van a tener que volverse. Entonces le tengo que decir a los que mañana van a Purmamarca, cuidado que hay una reparación muy importante que hay que hacerla, hubo un deslizamiento de roca en un punto determinado y a partir de ese momento yo ya cumplí con mi deber. Se corre la voz, los otros periodistas levantan la información y eso es una información de interés público y punto. “Se pelea Moria Casán con otro chico de Canal 7, eso no es información de interés pública, en todo caso es de interés farandulario. Si entendemos eso, lo de Moria puede esperar, pero lo de Purmamarca nunca.
¿Cuáles son los desafíos que se plantea el periodismo hoy?
El desafío más importante es mantener la independencia, el libre albedrío, el criterio absoluto de que nadie manda sobre el periodista. Que si el periodista se equivoca, puede lastimar y producir algún daño, pero que se haga cargo y perfeccione su conocimiento a través del empirismo, a través de lo que le está pasando. Se tiene que hacer cargo, pero si no ejerce el principio de libertad de criterio, de libre albedrio, va a estar sometido a alguien. Si está sometido a alguien, yo creo que no es periodista, ese es el tema.
¿El periodista confunde su rol?
Si, permanentemente, cree que tiene er famoso, que tiene que levantar tres mujeres por día, que tiene que tener dinero, cree que tiene que tener un cargo en el gobierno. No, el rol del periodista es ese, ser periodista. Además hay un rol tipo Robín Hood, que consiste en que es la voz de los débiles, de los que no tienen prensa. La voz de lo que nadie escucha, la voz de los individuos que se pelean para llegar a un diputado y senador y éstos no le hacen caso, no lo tienen en cuenta. Entonces el periodista va y le pregunta qué le quisieron decir al legislador: "Queríamos decirle que ya no podemos vivir más aquí, con tantos olores de los basurales que tenemos en las esquinas”, muy bien. Se lo vamos a decir nosotros y el periodista es a partir de ese momento un abogado circunstancial, un representante no elegido de un pueblo que está sufriendo circunstancialmente una dolencia que es necesario reparar de inmediato.
¿Entonces cuál es la función del periodista?
Cuando una noticia sale y el periodista que utiliza los tres estadios o los tres niveles que yo propongo, es decir: Primero, objetivamente decir que se están quejando por esto y por esto; segundo, hacer un comentario y decir: se necesita muy poco para solucionar este problema, si este problema no se soluciona vamos a tener chicos enfermos, y si tenemos chicos enfermos al Estado le va a salir mucho más caro arreglar el problema de las emanaciones viciosas tóxicas que atender a toda la gente enferma. Tercero, es proponerle a través de un experto en eliminación de desechos, cual es la solución inmediata y la más barata; se puede hacer y esa es la función del periodista.
¿Qué cambiaría de la universidad pública en la formación de periodistas?
Primero que no estoy muy conforme con la estructura de la información y de la formación del periodista en la universidad nacional. En la privada no me meto, porque allí es otra cosa. Lo que habría que averiguar y no adelantarse en hacer una crítica que a lo mejor no es real y no sirve, es ver de qué manera se consiguen resultados. Si los resultados son como los de La Plata que se anotan 900 chicos por año y después egresan en cinco ocho o diez años, tenemos un problema serio, porque estamos haciendo gastar al Estado, que somos nosotros, la plata nuestra, no la del rector, la del gobernador o del presidente de la Nación. Me parece muy mal negocio, tener que crear estructuras, cuerpos docentes, y gastar millones de pesos para atender a 900 inscriptos y después resulta que el saldo son de cinco o seis profesionales que a lo mejor porque tienen muy baja formación profesional no consiguen trabajo. Entonces es una entelequia, es un absurdo total, una parodia de formación e información universitaria. Es una parodia y habría que averiguar si estamos haciendo un trabajo serio”.
¿Siempre fue así o este fenómeno es de ahora?
Lamentablemente yo estuve hace 24 años en la Universidad de La Plata y casi siempre fue así. Las universidades son grandes creadores de frustrados, de frustraciones, yo no veo que los profesores le digan a los educandos, cuáles son las salidas laborales. La universidad tiene la obligación, de enseñar, formar y al mismo tiempo de sugerir para crear fuentes laborales, una de ella la de ser periodistas libres, independientes a través de los portales y de la página Web. La otra es que salgan a los pueblos y hagan periodismo, como salió Favaloro alguna vez y estuvo diez años haciendo medicina. La figura de Favaloro como médico, tiene que ser tenida en cuenta para que tengamos la
figura del periodista en el resto del país.
Cambiando de rol y en una posición de ciudadano, ¿qué opina de este gobierno nacional?
Yo lo tengo que encarar como político, no como periodista, porque yo tengo que recoger los hechos en sí que emanan de un poder, no comentar sobre la base de los gustos personales. Entonces esto entraría en el terreno de la política. Empecemos por decir que la política es el arte y la ciencia de crear el mayor número de bienes y de distribuir estos bienes en el mayor número de personas. Eso es para mí Política y la otra acepción que acepto es que es el arte y la ciencia de gobernar. Después vienen diez mil acepciones, pero éstas son básicas. La primera pregunta para hacerte, es si este gobierno está creando bienes, todo lo que se pueda, y lo está distribuyendo de manera equitativa en la población- Yo creo que no, en absoluto; yo creo que está creando bienes en favor de su familia, está creando en que están en un sitial privilegiado y están defendiendo su sueldo.
¿Hay una sobrevaloración de la figura de Perón en la dirigencia?
El peronismo, después que murió Perón, dejó de ser peronismo. En este momento, yo no conozco a ningún dirigente peronista que responda a los lineamientos de Perón. Con esto no quiero decir que Perón agotó el tema de la política, pero Perón cambió el giro, hizo un giro muy importante cuando los gobiernos no democráticos obedecían más a los intereses de la aristocracia. Perón que venía de una formación castrense y al mismo tiempo de gran lector, porque no hay que olvidar que era profesor de Historia, y si vos sos profesor de Historia, tenés que meterte dentro de los distintos movimientos sociales como la revolución francesa, la matanza de un millón de españoles en la última guerra, y meterte en las grandes hambrunas de África. Quieras o no quieras, si sos historiador, automáticamente estás entregando soluciones. Que macana diría Perón, cuando la solución podría haber sido ésta y en función de eso, por sobre todo por un gran impulso que le metió Eva Perón.
¿Qué le hace falta a los argentinos, un gran presidente, un gran caudillo, un gran gobernante…?
No, a los argentinos nos hace falta leer más, razonar más y volver a defender la familia. Si vos defiendes a tu mujer y tu mujer te defiende a vos y entre los dos defienden a su chango, no van a votar basura que después les robe la plata, la ilusión, la esperanza y se van a enriquecer ellos y vos seguís en la pobreza más absurda. A los argentinos nos hace falta tener los atributos suficientes para decir, mira negro a mí me gusta la figura de fulano de tal, pero no lo voy a votar porque me traicionó. El jubilado tiene que decir, "Mira yo voté a fulano pero resulta que el 82% votado por el Congreso no lo tengo porque la Presidenta la vetó". Los que nos hace falta a los argentinos es tener memoria y de ninguna manera tropezar diez veces en la misma piedra.

