Nanobranquias artificiales
Las branquias artificiales toman el oxígeno del agua para poder respirar en las profundidades acuáticas sin necesidad de cargar tanques de aire ni tener contacto con el mundo exterior.
Triton es el invento del año, funciona como una máscara de buceo que permite nadar en profundidad hasta 4,5 metros. Comenzará a venderse a fin de año.
El usuario tiene que morder una boquilla, como las que se usan para hacer snorkel o buceo, y respirar normalmente. Los brazos laterales del aparato filtran el oxígeno, dado que poseen en su interior millones de perforaciones diminutas, y separar las moléculas de hidrógeno de las de oxígeno, dejando pasar solo este último hacia la boquilla.
Triton funciona con una batería interna recargable que, cuando está por agotarse, el sistema vibra y enciende una luz LED para enviar una alerta. Lo mismo ocurre si el usuario está por atravesar la profundidad máxima de 4,5 metros.