Este sábado, gran estreno de "La gente es mala y comenta"
“El tiempo detenido, atrapado en una crisis que avanza veloz, una crisis que son muchas, sin salida aparente, porque el encierro no deja escape. El encierro que aísla con la crisis adentro, solo para evitar un exterior que acecha. El acecho que no está afuera…Si no constante… en la veloz monotonía del tiempo detenido…El acecho al acecho, sentado en el sillón”.
El matrimonio Álvarez protagonizado por Agustina Orquera (Emilia) y Leandro Amarelle (Roberto), cayó en la trampa de vivir del que dirán.
En el pasado tuvieron la posibilidad de darse todos los lujos, viajar y ser la pareja perfecta y admirada por todos. Pero los años pasaron, el desgaste se hizo notar - puertas adentro - y la situación de encontrarse en la quiebra terminó amenazando su "buena reputación".
La gente es mala y comenta, es la carrera de un matrimonio que se resiste a perderlo todo y a la vez busca mantener las apariencias ocultándose de sus vecinos.
La obra se caracteriza por su intensidad, los personajes pasan del amor al odio, de la paciencia a la intolerancia, del humor a la tristeza; algo que sólo se logra con la versatilidad que tienen los talentosos actores en los que confió el director José Luis Costas.
El papel que tiene Gabriela Yeber, no es menos importante teniendo en cuenta que es la mucama/cuidadora y también la madre enferma de Emilia. Sobre el final su intervención es categórica y deja a todos perplejos.
Algo destacable es que el público forma parte de la obra, siguiendo la tendencia de las producciones teatrales jujeñas de estos tiempos, que buscan que los espectadores también tengan un rol. De hecho Gabriela Yeber es la encargada de ser el puente entre el público y lo que transcurre en la obra.
Entre situaciones desopilantes y otras situaciones extremas el público disfruta, se ríe, reflexiona, se identifica y transita por una variedad de emociones, cual montaña rusa.