Tasa vial y el problema de la asfixia impositiva
Respecto de la carga impositiva en los combustibles sin dudas que el tema está afectando profundamente a nuestro país.
La carga impositiva y las tasas municipales que se aplican a los combustibles en Argentina están generando serios inconvenientes al sector. El caso impacta tanto a los estacioneros como a los consumidores y es crucial entender la distorsión que esto genera en esta o en cualquier actividad comercial.
En el caso de los estacioneros, en un contexto donde la economía ya enfrenta desafíos importantes, la alta carga tributaria se convierte en un peso que reduce significativamente sus márgenes de ganancia. Los impuestos como el IVA junto, con los impuestos especiales sobre combustibles como el tributo a la transferencia y las famosas tasas municipales que varían de una jurisdicción a otra, afectan de manera directa la rentabilidad de las estaciones de servicio.
Pero esto no solo limita su capacidad de generar ingresos, sino que también puede llevar a muchas de ellas al cierre del establecimiento. La compleja estructura de costos que enfrentan, vuelve más difícil competir en un mercado donde los precios son clave. Además, los elevados costos administrativos implican que los estacioneros deben destinar recursos para cumplir con las normas fiscales provocando gastos adicionales al negocio.
Además hay que sumarle a la situación la competencia desleal en donde hay localidades donde no rige tasa vial, por ejemplo, y los consumidores recurren a ellas recortando la demanda a las estaciones de esta capital quitándole rentabilidad.
Toda esta presión limita la inversión en infraestructura ya que los márgenes son muy ajustados de modo que los estacioneros no pueden reinvertir en sus negocios para mejorar la calidad del servicio coartando la posibilidad de atraer a más clientes.
El impacto en los consumidores se hace sentir de manera directa en el bolsillo. El precio elevado de los combustibles, resultado de la presión impositiva, influye en el costo de vida en general. Cada vez que se llena un tanque, el presupuesto del usuario se ve afectado, y esta situación repercute fuertemente en los precios de otros bienes y servicios promoviendo inflación. En este marco, cada aumento en el precio de las naftas significa un incremento en los costos de transporte de bienes, lo que a su vez se traduce en aumentos de precios en los alimentos y otros productos esenciales.
Pero además, el costo del combustible provoca que muchas personas modifiquen sus hábitos de transporte. Al tener que pagar más por cada litro se ven forzadas en muchos casos a utilizar transporte público (otro tema muy complicado en Jujuy), lo que impacta en comodidad y extensión de tiempos de viaje. Esta situación crea problemas de accesibilidad de todo tipo.
Me parece a mí que esta situación está generando como un efecto domino con impacto en estacioneros y consumidores.
No hay políticas públicas que busquen el equilibrio considerando la viabilidad de los negocios como las necesidades de la población.
El tema es mucho más importante que una cuestión económica sino que también aquí se está afectando la calidad de vida de los jujeños.
En el caso de la jurisdicción municipal en Jujuy hay un fallo de la justicia impidiendo la aplicación de tasa vial situación que se ignora por parte del municipio.
Por otra parte, en vez de reclamar al estado nacional por impuestos que deben ser coparticipados para el mantenimiento de rutas y calles optan por el camino más fácil metiéndose la mano a los consumidores ya que no hay ni carácter ni personalidad en el municipio para plantarse frente al gobierno nacional.