La historia del productor jujeño que cosecha tabaco en medio de las piedras
Adolfo Maraz es tabacalero hace 35 años y tiene su plantación en medio de un pedregal en Monterrico. “Es lo que a mí me tocó. Aquí aprendí a hacer tabaco y mucha gente se sorprende”, contó.
- Productor tabacalero de Monterrico planta y cosecha sobre un pedregal.
- Expuso sus complicaciones debido a la falta de agua y altos costos de insumos.
- También comentó el pésimo estado de la Ruta provincial N°44, donde trabaja.
Desde hace tiempo que la realidad de los productores jujeños y particularmente los tabacaleros es bastante complicada.
Falta de agua que provocan pérdida de inversiones, aumentos desorbitantes del canon de riego, excesivos impuestos, y escasez de mano de obra, son algunos de los problemas que han hecho públicos desde el sector.
Nuestro medio sigue conociendo testimonios de trabajadores y se dio con el particular caso de Adolfo Maraz, productor de Monterrico quien desde hace 35 años tiene su plantación en medio un pedregal.
Comentó sobre la escasez de líquido elemento y los problemas que conlleva, además de los elevados costos de producción. También hizo mención al pésimo estado de la Ruta provincial N°44.
Cómo va la producción
“Por ahora el tabaco este año viene parejo y bien, son cuestiones del clima, el año pasado trabajamos exactamente igual y no teníamos lo mismo”.
Plantar sobre piedras
“Es lo que a mí me tocó. Aquí aprendí a hacer tabaco, aquí crío tabaco, yo hace 30 años que lo hago y mucha gente se sorprende de cómo hago tabaco en pedregal, todo se aprende y es el lugar donde me tocó, en medio de las piedras. Es la profesión que elegido”.
Falta de agua
“Con el tema del agua, tenemos poca. Nosotros normalmente llenábamos la represa con 5 horas nocturnas y ahora no la llenamos, fuimos al consorcio a pedir y aumentó un poco el caudal. No hay lluvias y el calor es bastante intenso”.
Costos de la producción
“Hay que ser tabacalero para saber lo que se está gastando. Yo tengo 50 toneladas de abono en 45 hectáreas, el abono cuesta en dólares, a esto hay que sumarle los jornales, el costo de maquinaria, combustible, es abismal”.
Estado de la Ruta 44
“Es pésimo, es para llorar. Yo hace 35 años que entro por este camino y jamás echaron una pala. Supuestamente dicen que esto está pavimentado por eso no vienen a arreglar. Nosotros a veces ponemos nuestras herramientas para arreglar algo, sobre todo en épocas de lluvia”.