Boca empató con Huracán
Con el campeonato puesto, Boca presentó un equipo B que encarnó la memoria perdida del juego que se fue perdiendo en los últimos meses junto con la confianza.
Volvió Fernando Gago, artista de la percepción general del juego, el timing para tener y soltar la pelota con la precisión de un francotirador y la sagacidad de zorro para encontrar la posición desde donde darle al equipo su mejor fluidez.
El partido fue bueno porque las virtudes y los defectos le dieron al juego un carácter de aventura humana.
Siempre estuvo a punto de pasar cualquier cosa, lo inesperado, lo injusto, lo inverosímil. El empate es el premio al pacto que los equipos parecieron haber firmado para sacar de sí mismos todo lo que se pudiera. Pagar por lo que se cobra, cobrar por lo que se paga: nada mejor para el espectáculo del fútbol que un acto de generosidad. Aprovechemos el momento para volver a ser el equipo que fuimos.
Fuente: Olé