La solidaridad siempre es noticia
No es necesario hacer grandes obras ni gestos para dejar el mundo un
poco mejor de lo que lo encontramos, para hacer feliz a alguien o para
contribuir con el que menos lo necesita.
Hace horas, el papa
Francisco dijo en un mensaje dirigido a la VII Cumbre de las Américas,
en Panamá, que “el gran reto del planeta es globalizar la solidaridad y
la fraternidad, ante injustas desigualdades existentes”.
Según el papa argentino, solidaridad es una palabra “a menudo olvidada u omitida, porque es incomoda”. Pero
si queremos, diariamente y a cada paso encontramos, oportunidades de
hacerla realidad, de hacer un pequeño gesto hacia al que lo necesita.
El viernes último, un oyente del programa folklórico Vientos del Norte, que se emite de lunes a viernes de 22 a 24 por Radio 2,
llegó de visita a nuestra emisora. Se trata de Anselmo Segovia, un
músico de Palpalá que todas las noches escucha el programa y envía
mensajes.
Anselmo es músico y dedicó toda su vida la enseñanza y
las actuaciones. Durante muchos años llevó bien alto el nombre de Jujuy
por los escenarios del país con el conjunto Los Yungas (ex Laicas) Pero
un día algo pasó que lo marcó para siempre. Un golpe de presión
arterial le quitó el 95 por ciento de la vista y allí tuvo que comenzar
una nueva vida, a los 55 años; eso sí, sin bajar nunca los brazos.
Hoy tiene 63 y sigue enseñando y compartiendo lo que sabe. En este caso
y siguiendo al papa Bergoglio, lo hace con los ancianos, aquellos que
sufren la “cultura del descarte”, los que son relegados, abandonados y
de quienes no se aprovecha su sabiduría y sus conocimiento que tanta
falta le hacen a la sociedad actual.
Segovia dijo como al
pasar en su visita a nuestra emisora, que enseña guitarra a cincuenta
ancianos que concurren al Comedor San Cayetano, de Palpalá (avenida
Pellegrini y Santibáñez) El único inconveniente es que para poder
hacerlo necesita que alguien le preste una guitarra en cada ocasión.
Acto seguido, sonó el teléfono y se escuchó la voz de alguien que desde
el otro lado de la línea decía: “yo tengo una guitarra para regalarle”.
A los cinco minutos, Saúl Juste, ex integrante del Cuarteto Tupac,
llegó con la guitarra para Alfonso.
Con simpleza, sin
intenciones de figurar ni hacer alharaca por su gesto, Juste entregó la
guitarra, se fundió en un abrazo con Anselmo Segovia, dijo unas pocas
palabras y se fue raudamente como llegó. El músico no vidente resumió el
gesto en pocas palabras: “con esta guitarra voy a poder alegrar a cincuenta abuelos”.
Luego del emotivo encuentro en los estudios de la radio, Anselmo conversó con Jujuy al Momento y dijo que su problema no es motivo para no seguir adelante. “Eso no
hace que yo tenga que bajar los brazos. Cualquier patología que uno
tenga no lo tiene que desmoralizar porque la vida continúa”.
Con respecto a su situación actual, teniendo en cuenta que fue vidente
durante más de cincuenta años, dijo: “Es muy difícil; lógicamente para
cualquiera es difícil, pero yo tuve fuerza y me puse al lado de Dios. Al fin de cuentas yo no perdí la vida, yo perdí la visión, entonces es otro cantar. A veces la gente se deja vencer por una situación de esta magnitud, pero yo creo que no
tiene que bajar los brazos, no tienen que desmoralizarse porque hay un
Dios que está siempre al lado de uno y es Él que nos ayuda, nos guía y
nos lleva. Yo aprendí mucho como vidente, pero ahora que no
tengo la visión quiero volcar eso a mis compañeros. A cualquiera que
quiera aprender le voy a enseñar; yo no necesito que me paguen porque
todo lo que me está dando Dios, la fortaleza, el amor, la fuerza, se lo
voy a dedicar a los demás”.
Un ejemplo de que cuando se quiere
todo es posible y de que un pequeño gesto solidario, puede ser más
grande de lo que uno se imagina.