Para monseñor Ñáñez la pobreza en el país “es un escándalo”
(AICA)
En su exposición, el arzobispo insistió en la “cultura del encuentro” que promueve el papa Francisco y subrayó algunos puntos del magisterio del episcopado argentino con motivo del bicentenario de la Patria.
Frente a los tres principales candidatos a la gobernación de Córdoba, monseñor Ñáñez afirmó que “la miseria es un escándalo por la cantidad de recursos que tiene nuestro país”. Más tarde, en diálogo con la prensa, insistió: “¿Cómo puede ser que en un país que puede alimentar a 300 millones de personas haya gente que no pueda comer? ¡Esto es un escándalo!”.
El arzobispo cordobés también admitió que a los argentinos los caracteriza la dificultad de trabajar juntos, pero animó al auditorio considerando que no es imposible la unión frente a los desafíos que tiene el país por delante. También agregó: “Contemplando los recursos naturales y la gente capaz que puede ser emprendedora, ¿por qué vamos a aceptar la mediocridad y la decadencia?”.
Luego del encuentro, el arzobispo agradeció la numerosa convocatoria de funcionarios y empresarios y entregó un documento sobre el desafío de la pobreza en la provincia.
“El encuentro ha sido muy positivo. Tenemos que establecer instancias donde se pueda dialogar y hacer aquello que el papa Francisco llama ‘cultura del encuentro’”, donde nos sentemos a confrontar ideas, discutir argumentos y no estar pendientes de epítetos, chicanas y cosas así que enturbian las relaciones”, dijo el prelado al final de la jornada.
“Lo importante –añadió- es tener una actitud respetuosa y donde discutamos sobre lo argumentos para establecer lo mejor y lo que pueda ayudar a todos”.
Consultado por una periodista de Radio María, el arzobispo denunció el drama del narcotráfico: “Si lo aceptamos pasivamente, nos va a destruir el país y la juventud. Hay que prevenir y asistir a quienes han caído en el flagelo de la droga”.
Monseñor Ñáñez también consideró que debe resolverse “el tema del comercio, no solo el menudeo, sino también ir a los traficantes”. También apuntó contra el lavado del dinero y llamó a “quebrar las columnas vertebrales de este flagelo que está destruyendo la juventud e incluso a los niños”.