Cientos de grupos de amigos festejan el tradicional Día del Amigo. Sin dudas, el 20 de julio es una fecha para juntarse y compartir un buen momento con aquellos compañeros y hermanos de la vida.
Hay hechos que no por reiterativos carecen de valor. Los que trabajamos en los medios periodísticos sabemos que hay fechas que no se pueden obviar. Aunque año tras año haya que escribir sobre lo mismo. Un caso típico es este día tan argentino que celebramos hoy.
Hay hechos que no por reiterativos carecen de valor. Los que trabajamos en los medios periodísticos sabemos que hay fechas que no se pueden obviar. Aunque año tras año haya que escribir sobre lo mismo. Un caso típico es este día tan argentino que celebramos hoy.
Si bien el 20 de julio no es oficialmente el día internacional de la amistad, sí es cierto que son varios los países que lo celebran. Por suerte nada tiene que ver con los intríngulis de la política y como no se trata de un día no laborable, hasta hoy ningún gobierno ha visto la necesidad de correrlo de día para tener un fin de semana largo. ¡El Día del Amigo es el 20 de julio y punto!
Hoy los restaurantes se llenarán de comensales; los floristas se quedarán sin rosas; tal vez se vendan más chocolates que en otros momento y los que no fueron precavidos, terminarán comiendo una pizza con cerveza en el mono ambiente del que vive más cerca porque ya no hay mesas disponibles en ninguna parte. Pero no importa. El Día del Amigo hay que celebrarlo igual.
El Día del Amigo como lo celebramos en nuestro país, es iniciativa del odontólogo argentino Enrique Febbraro. El 20 de julio de 1969, el mundo entero se unió en una oración –cada uno desde su creencia religiosa- rezando por los astronautas que estaban a punto de poner un pie en la luna. "Ese día -explicó Febbraro-, todos estuvimos pendientes de la suerte de los tres astronautas. Fuimos sus amigos y ellos, amigos del universo".
El 27 de abril de este año, la Asamblea General de las Naciones Unidas invitó a todos los países miembros a celebrar el Día Internacional de la Amistad el 30 de julio de cada año, siguiendo la propuesta original promovida por la Cruzada mundial de la amistad.
Algunos dirán que es sólo una fecha comercial; otros que los amigos son contados con los dedos de la mano y que no tiene sentido salir en barra. Qué esos son sólo compañeros de trabajo. Eso parece no importar demasiado. Esta noche seguro que costará encontrar un lugar disponible.
Es que los argentinos somos amigueros por excelencia, aunque sólo se trate de “amigos del momento”; del hola y el chau. Siempre hay y habrá un momento oportuno para alzar una copa y decir “Feliz día…”
Si el 20 de julio no es oficialmente el día internacional de la amistad, sí es cierto que son varios los países que lo celebran. Por suerte nada tiene que ver con los intríngulis de la política y como no se trata de un día no laborable, hasta hoy ningún gobierno ha visto la necesidad de correrlo de día para tener un fin de semana largo. ¡El Día del Amigo es el 20 de julio y punto!
Hoy los restaurantes se llenarán de comensales; los floristas se quedarán sin rosas; tal vez se vendan más chocolates que en otros momento y los que no fueron precavidos, terminarán comiendo una pizza con cerveza en el mono ambiente del que vive más cerca porque ya no hay ,esas disponibles en ninguna parte. Pero no importa. El Día del Amigo hay que celebrarlo igual.
El Día del Amigo como lo celebramos en nuestro país, es iniciativa del odontólogo argentino Enrique Febbraro. El 20 de julio de 1969, el mundo entero se unió en una oración –cada uno desde su creencia religiosa- rezando por los astronautas que estaban a punto de poner un pie en la luna. "Ese día -explicó Febbraro-, todos estuvimos pendientes de la suerte de los tres astronautas. Fuimos sus amigos y ellos, amigos del universo".
El 27 de abril de este año, la Asamblea General de las Naciones Unidas invitó a todos los países miembros a celebrar el Día Internacional de la Amistad el 30 de julio de cada año, siguiendo la propuesta original promovida por la Cruzada mundial de la amistad.
Algunos dirán que es sólo una fecha comercial; otros que los amigos son contados con los dedos de la mano y que no tiene sentido salir en barra. Qué esos son sólo compañeros de trabajo. Eso parece no importar demasiado. Esta noche seguro que costará encontrar un lugar disponible.
Es que los argentinos somos amigueros por excelencia, aunque sólo se trate de “amigos del momento”; del hola y el chau. Siempre hay y habrá un momento oportuno para alzar una copa y decir “Feliz día…”