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El Senado aprobó con cambios la reforma del Banco Central y vuelve a Diputados

Por las modificaciones a la iniciativa, deberá volver a la Cámara baja.

El Senado aprobó esta tarde cambios al proyecto que reforma la Carta Orgánica del Banco Central y, por ende, la iniciativa regresa en segunda revisión a Diputados, que sólo podrá aceptar la totalidad de lo avalado por la Cámara alta o, en todo caso, insistir con la versión original, votada el mes pasado. La institución monetaria tendrá un único objetivo: defender el valor de la moneda.

Dentro del puñado de modificaciones se destaca la eliminación de los dos tercios de ambas Cámaras para remover autoridades -muy cuestionada-, que ahora pasaría a ser por mayoría absoluta -la mitad más uno del total del Cuerpo- y sólo por el Senado. Mismo caso para validar el pliego de candidatos que envíe el Ejecutivo, que en la actualidad es por mayoría simple.

La palabra final queda en manos de Diputados, que tendrá un desafío en caso de ir por la versión original: la votación en general llegó a los 2/3 -46 a favor y 22 en contra-, así como gran parte de los artículos en la particular, y se precisaría allí esa misma contundencia para dejar en pie lo de agosto último.

Además de su finalidad central, el texto en cuestión apunta a garantizar la independencia del mismo a partir de la prohibición explícita del financiamiento directo o indirecto del Tesoro. Así, la entidad monetaria no podrá hacer más adelantos transitorios, una herramienta crucial utilizada para cubrir con emisión monetaria el déficit fiscal de las distintas administraciones centrales. Tampoco comprar de forma directa títulos públicos en el mercado primario.

Quien adelantó los cambios en el recinto -anticipados ayer por medios acreditados en la Cámara alta- fue el legislador libertario y presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Agustín Monteverde (Capital Federal). Seguido a ello, aseguró que el proyecto “no se trata de un capricho”, sino de “evidencias concretas de una tragedia” que, según sus dichos, ocurrió desde 2003, con “20 años de saqueo institucional que le costó al país el equivalente al 85% del PBI”. En ese sentido, apuntó a “reservas líquidas actualizadas por USD 116.000 millones”.

Monteverde tampoco olvidó “las letras intransferibles para sustituir reservas por ‘pagadioses’, cuyos autores sabían tenían valor cero”. Luego, habló de “una emisión exógena, pura y dura para financiar al Tesoro que nos costó USD 299.000 millones” y una “emisión endógena que creó un dispositivo de esterilización de lo que se emitía y se ocultaba y postergaba”. Y agregó: “Se emitía por una ventanilla y se tomaba por otra con una tasa de interés, con bancos comerciales que se convirtieron en ‘pasamanos’ de lujo y ganaban fortunas con lo que pagaba el Banco Central. Transformaron el ahorro de argentinos en plata para los políticos”.

“Creemos que están dadas condiciones para que vuelva a Diputados. Las reformas son insuficientes, incongruentes y, verdaderamente, pueden generar más perjuicios que beneficios. Estas reformas hay que hacerlas de forma estructural”, manifestó el kirchnerista Jorge Capitanich (Chaco). Su espacio apoyó la cuestión de la mayoría absoluta para la remoción y activación de autoridades. En tanto, los ahora peleados con el cristinismo de Convicción Federal fueron por el medio -sin éxito- a través de Guillermo Andrada (Catamarca), con un guiño en general y observaciones en particular. No olvidó, como era esperable, un pedido que no fue contemplado para que sumar sillas en el directorio a favor de un “federalismo” utilizado según el tema en danza.

La iniciativa impulsada desde Balcarce 50 da marcha atrás con la reforma de la Carta Orgánica que había hecho el cristinismo, en 2012, cuando se ampliaron los mandatos de la institución y se incluyeron cuatro nuevos objetivos: promover la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. Por caso, el peronista entrerriano Adán Bahl insistió con sostener el tema trabajo.

Por otro lado, se prohíbe la transferencia al Tesoro de ganancias contables o por diferencia de cambio. Los resultados del BCRA deberán destinarse de forma prioritaria a absorber pérdidas acumuladas, recomponer el patrimonio o cancelar deuda pública. Además, dispone la eliminación de instrumentos de deuda como las Letras Intransferibles y se modernizan las reglas relativas a la administración y resguardo de las reservas internacionales.