Disminuyeron las muertes por accidentes viales en relación a febrero pasado
El informe difundido por el secretario de seguridad vial, Luis Martin, realiza una comparación interanual, en donde se indican 178 siniestro viales con 12 personas fallecidas en febrero de 2017, mientras que durante el mismo mes del año en curso se registraron 170 accidentes viales con 9 víctimas fatales.
Si bien la variación actual respecto del año pasado, arroja una diferencia mínima de 12 siniestros viales y 3 víctimas fatales menos, es importante destacar que las cifras continúan siendo elevadas en el marco de una ley de tolerancia cero hasta el momento frustrada por debates irrisorios.
Por otra parte informaron a cerca de un crecimiento exponencial en el número de vehículos del Parque Automotor, entre 2016 y 12017, con un incremento del 24,9 en automóviles y 48,4 en motocicletas. Lo cual es señalado como resultado de controles realizados que incidirían en la merma de la siniestralidad vial indicada.
Los accidentes fatales durante los fines de semana, los altos índices de alcoholemias positivas que se registran, y la ausencia de ley de tolerancia cero ampliamente apoyada por la sociedad en general, son algunas de las cuestiones que tornan alarmante y preocupante esta problemática que no da tregua.
Cabe recordar que la ley de tolerancia cero, junto a la ley de nocturnidad, fueron anunciadas como la solución para contrarrestar este flagelo vial, pero al día de hoy se mantienen en meras declamaciones ya que no se han sancionado, mucho menos implementado, dejando un vacío legal que va en detrimento de políticas de mayor control en materia de seguridad vial.
Respecto a la ley de nocturnidad, aquella pensada para limitar el consumo de alcohol y brindar controles más severos acompañados de campañas de concientización, se terminó convirtiendo solo en un pretexto para que los empresarios de la noche extiendan sus horarios, una normativa hecha a su medida y nada más.
La Ley de Tolerancia Cero parece ir por el mismo camino. Se hicieron numerosas audiencias donde quedo más que claro que la ciudadanía apoyaba el proyecto consciente de la gravedad del tema.
Sin embargo, los legisladores decidieron demorar la cuestión con el pretexto de que era necesario definir cuál debía ser el límite de alcohol en sangre, un detalle que claramente va en contra de la idea de "tolerancia cero".