Virus del Papiloma Humano: un tema de hombres y mujeres
La infección por el Virus del Papiloma Humano (VPH) no es un tema que sólo deba preocupar a la población de mujeres. Se sabe que el VPH puede afectar tanto a hombres como mujeres, por lo cual en Argentina se incluyó la vacunación para prevenirla forma parte del Calendario Nacional de Vacunación de nuestro país para niños y niñas de 11 años. Es una estrategia de salud pública con perspectiva de género.
En una entrevista con el programa “Saludarte”, la médica especialista en ginecóloga, Sofía Achem (MP N° 3470) habló sobre este virus, la vacunación y su relación con la prevención del cáncer cervico uterino y otros asociados a esta infección. Achem explicó que “el VPH es el Virus del papiloma Humano, por lo tanto es un virus como tantos otros que afectan el organismo. Se trata de una familia grande integrada por 200 tipos. Particularmente, para este caso, hay que hablar de unos 40 de ellos que afectan la zona anal y vaginal de mujeres y hombres”.
En base a estadísticas originadas en países con eficientes registros sobre VPH, como el de estados Unidos, se pudo saber que “en la población sexualmente activa comprendida entre los 26 y 30 años, se estima que un 90% de las mujeres han tomado contacto con el virus en algún momento y un 80% de los varones”. Es decir, 9 de 10 mujeres y 8 de 10 varones estuvieron expuestos al VPH.
La especialista dejó en claro que cuando se habla de VPH no se está hablando al mismo tiempo de cáncer. “Tener el virus no implica tener algún tipo de cáncer. Son personas que viven con el virus, dentro de ellos, hay un grupo que va vivir con un tipo de virus de alto riesgo, es decir, son los tipos de VPH que podrían originar algún tipo de cáncer. Dentro de los cánceres a los cuales se los asocia al VPH, el más frecuente y que mayor incidencia tiene es en el cáncer cervico-uterino (CCU). Si uno tiene un diagnostico positivo para VPH no implica tener cáncer”, precisó.
“Como el virus si está asociado al CCU, la estrategia de vacunación, y es importante hacer incapié en este punto, esta inmunización es para prevenirlo y a la vez para otros tipos de cáncer asociados, como cáncer de ano o de pene, entre otros. La vacuna evita el desarrollo de uno de los factores más importantes para la aparición de cáncer”.
Respecto a las formas de detección, la Dra. Achem comentó que “el testeo de VPH se hace con un hisopo, similar a un papanicolua (Pap) por parte de un profesional de la salud o se hace la conocida “autotoma”, lo que implica que la mujer se hace la toma de la muestra. Existe la chance, en Centros de Salud donde no se cuenta con un ginecólogo o profesional para esta tarea, de poder acceder al kit, tomarse la muestra y entregárselo al agente sanitario o enfermero para que se derive para su estudio”. Al mismo tiempo, destacó que este trabajo de detección a través de la autotoma se ha trabajado y se sigue haciéndolo de muy buena forma a nivel provincial, “los test son muy fidedignos y son muy accesibles. No se necesita de la orden de un médico, puede ser por demanda espontanea, la mujer puede acercarse al CAPS y pedir este análisis”.
Respecto a cómo continúa le procedimiento, una vez hecho el test, y si el resultado da positivo y no hicieron una toma para Pap, se cita a la persona para proceder con este otro estudio. “La diferencia entre el test de VPH y el Papanicolau consta principalmente en que el primero de ellos es un test de laboratorio, bioquímico que determina si tenés el virus o no; el segundo, es un estudio citológico que permite observar si en las células hay algún daño producido por el VPH y en qué grado. Este último -el Pap-, se acompaña con una colposcopía; donde el médico tiene una especie de microscopio y enfoca el cuello del útero y observa si hay manchas o ulceras que pueden tener determinadas características y que colaboran en el diagnóstico junto con al estudio citológico”.
Uno de los momentos más importantes de la entrevista que se presentó fue al momento de responder consultas por parte de la comunidad respecto a la vacuna, la cual está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación y es exclusivamente para niños y niñas de 11 años pero aclaró que se la puede comprar y colocar en vacunatorios autorizados, cuando se está fuera de esa edad, tanto en hombres y mujeres que no tengan evidencia de vivir con el Virus del Papiloma Humano”. Es importante remarcar que esta vacuna fue aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, su sigla en inglés) en base a estudios realizados para personas de 9 a 26 años en mujeres y de 9 a 25 en varones, aunque la vacuna nonavalente, la que actualmente se usa, se estudió en varones entre los 9 y 15 años de edad.
Al consultarle sobre el porqué de la edad en que debe aplicarse, Sofía Achem explicó que “la vacuna se coloca a los 11 años para poder llegar con la inmunidad suficiente al momento de iniciar las relaciones sexuales. Las estadísticas indican que esa es la edad promedio en la que aún no ha habido contacto sexual y así poder estar protegidos contra el virus más adelante”, concluyó la profesional.

