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Un llamado de atención para los médicos

Fue durante la celebración por su día: el ministro de salud Mario Fiad les pidió poner por encima “principios y valores” a la pelea por el salario y habló de la necesidad de una medicina más humanista.

El 3 de diciembre se celebró el día del médico en homenaje al natalicio de Carlos Finlay Barrés, un médico cubano que descubrió en el siglo XIX que el transmisor de la fiebre amarilla era el mosquito aedes aegypti, y permitió en consecuencia salvar millones de personas. 

Durante la celebración formal organizada por el gobierno provincial, el ministro de salud Mario Fiad realizó una crítica velada y un tiro por elevación a los profesionales médicos de la provincia. 

No son pocos los cuestionamientos hacia la actitud de los galenos en Jujuy, sobre todo quienes brindan sus servicios en los hospitales públicos. 

Disconformes con las condiciones de trabajo y la remuneración que obtienen, sus recurrentes protestas suelen perjudicar a pacientes, en general de origen humilde, que llegan hasta los hospitales públicos en busca de atención y se topan con paros y en ocasiones destratos de parte de quienes parecieran renegar con el estado pero desquitarse con los enfermos. 

A ellos dio la impresión que se dirigía Fiad cuando pidió que la fecha de celebración sea “una reivindicación para que la medicina sea más humanista”. 

“Tenemos que lograr esa ansiada medicina, donde los principios y valores estén prioritariamente por encima de otros factores, más allá de que uno pelea por un salario digno, honesto, que cumplas las expectativas de cualquier trabajador, poco a poco estamos logrando esto”, dijo Fiad en declaraciones a la prensa.

Luego, a la hora de pronunciar su discurso, recordó el decálogo del buen médico, pensado por el memorable René Favaloro. En él, el histórico cardiocirujano, recomienda “cobrar honorarios modestos”, “no perder el humanismo” y recordar que “todos los pacientes son iguales”. 

En un tono similar, César Mulqui, director del hospital Pablo Soria – nosocomio donde hace dos meses los médicos de guardia presentaron una renuncia masiva que luego retiraron al obtener mejoras en el salario – admitió que “es necesaria una autocrítica”. 

“En los últimos años han primado otras cosas antes que la sencillez en la atención del paciente, ponernos a su altura, a su nivel cultural, que a veces es difícil interpretarlo, sobre todo los pacientes nuestros, que son por ahí de quebrada y puna y son de poco expresar lo que sienten y sus dolencias, nosotros tenemos que ponernos a la altura de ellos; hay que tratar de trabajar en esto, sobre todo con la gente joven”, explicó Mulqui.