Tomar café, ¿una rutina buena o mala?
La segunda bebida más consumida en el mundo, después del agua es el café aunque tiene “mala prensa”, varios expertos se reunieron para destacar sus atributos. Te sorprendemos con algunos de sus beneficios.
El grano de café contiene más de 1.200 componentes químicos que le dan el sabor y el aroma característico que son agradables para millones de personas en todo el mundo. Uno de esos componentes es la cafeína, que es un alcaloide que se encuentra en sus hojas, frutos y semillas.
Es la sustancia psicoestimulante más poderosa y adictiva, pero está presente en forma natural en los granos del café, lo que le confiere una acción más benévola que en estado artificial agregado, como por ejemplo, en bebidas energéticas o gasificadas que la hace mucho más perjudicial para la salud.
Asimismo un grupo de científicos noruegos demostraron que el café puede reducir la sensación de dolor físico. Durante el estudio, los voluntarios que consumieron la bebida experimentaron un 14% menos de malestar en los hombros y el cuello. Tomar hasta una taza puede disminuir el malestar en hombros, cuello y brazos, asociado al uso de computadoras.

"Si sos de tomar café no lo tomes caliente, nada más". La temperatura elevada de las infusiones en general, daña la mucosa del tubo digestivo por donde transitan. Y produce una irritación que se hace crónica. La temperatura no debe superar los 65 grados, para evitar provocar daños en el tubo digestivo superior, es decir en boca, laringe y esófago.
-Es energizante
-Ayuda a estar alerta y concentrarse
-Reduce el dolor de cabeza
-Evita coágulos sanguíneos
-Combate la celulitis
-Es rico en antioxidantes
-Reduce el riesgo de sufrir Parkinson
-Protege de la aparición de enfermedades.
-Mejora el asma y la alergia
-Ayuda a la buena digestión
-Mezclado con sustancias como leche, azúcar, se torna una infusión dañina
-Aumento de la presión arterial
-Posibilidades de enfermedades vasculares
-Aumento del colesterol
-Aumenta el dolor de cabeza
-Dificultad respiratoria ya que puede contraer los bronquios
-Riesgo de deshidratación
-Aumento del riesgo de padecer osteopenia y agravar un cuadro de osteoporosis
-Aumento del riesgo de padecer cáncer digestivo
-Aumenta los desórdenes de la curva de glucosa en los diabéticos

