Semana Mundial del Parto Respetado: conciencia y resignificación de nacer y parir
- La ley 25.929, es la ley de Parto Humanizado o Respetado, la misma contempla el resguardo de los tiempos y procesos biológicos y psicológicos. Resalta la importancia de propiciar un entorno seguro, para la madre y la cría.
- El parto es una situación de salud y no una patología o enfermedad, es necesario debatir sobre los espacios hospitalarios y clínicos al respecto de nacer y parir.
- Una cesárea es una incisión abdominal de alto grado de riesgo y complicación, con un costo económico elevado para el sistema de salud, programa horarios y controla el tiempo.
Esta semana marca una importante fecha dentro del calendario de salud: La Semana Mundial del Parto Respetado, en este contexto y en una comunicación telefónica en “El Colectivo”, Gastón Ortiz entrevistó a Florencia Mallagray, abogada y referente de Mujeres en Sororidad, un espacio de empoderamiento en procesos cíclicos de mujeres.
Consultada para rescatar algunos conceptos claves, Florencia, aseguró que la Ley Argentina es de avanzada al respecto del “parto respetado o parto humanizado”, resalta la importancia de propiciar un entorno seguro, para la madre y la cría, que fomente el proceso fisiológico natural del coctel hormonal, que se da en ese momento y llegar a un desenlace más fluido y saludable una vez comenzado el trabajo de parto. La ley 25. 929 contempla tres grandes aspectos.
Al respecto de este último derecho, Florencia Mallagray, resaltó que la decisión y elección tiene que ser de la mujer, ya que una puede decidir estar acompañada por una persona que no tiene por qué ser el padre de la criatura o pareja de la mujer si es que la tiene. Este derecho es muy importante: el acompañamiento brinda el apoyo necesario de confianza y tranquilidad, pilares fundamentales para liberar el coctel de hormonas, baja la adrenalina del cuerpo y permite que se libere la oxitocina, la hormona responsable de sacar saludablemente a la cría y luego preparar todo para la lactancia.
"El desafío como mujeres es rescatar relatos de partos poderosos en la familia, es un trabajo personal de recuperar una sabiduría que nos han hecho creer que ya no la tenemos, eso está en nuestros genes y nos permite volver a confiar en nosotras"
Otro de los tema abordados en la entrevista, fue la Violencia Obstétrica, una violencia que se visibiliza durante el período gestacional y culmina con la vulneración de derechos de una mujer o cuerpo gestante durante el parto.
Si bien en Argentina se han hecho grandes avances en materia legal, gracias a las leyes nacionales 25.929 (Ley de Parto Respetado), la Ley 26.485 (Ley de Violencia contra las Mujeres) y la Ley 26.529 (Ley de Derechos del Paciente), la Violencia Obstétrica sigue siendo un grave problema de Salud Pública, que pone en riesgo el bienestar biopsicosocial de la mujer gestante y su familia.
"La violencia obstétrica no tiene solo que ver con el maltrato verbal o un maltrato visible, sino tiene que ver también con toda aquella intervención que entorpezca el proceso natural sin que esté justificado por un estado de salud de mamá o bebé"
Las intervenciones de rutina, como un goteo, para comenzar a dilatar un estado que no se ha producido naturalmente pueden desencadenar en la patologización de un proceso que de no haberse intervenido venía para parto natural, respetando lo biológico y no por una incisión abdominal de alto grado de riesgo y complicación, con un costo económico elevado para el sistema de salud, la cesárea programa horarios y controla el tiempo.
Florencia aseguró que desde la infancia es necesario prepararse y conocerse, conectar con nuestro útero como centro creativo, como centro de poder, luego con la fertilidad, con una concepción o anticoncepción consiente.
Por último, la abogada y periodista, destacó la importancia y la responsabilidad del rol de comunicadoras y comunicadores que forjan su discurso y difunden entorno a la fisiología de la mujer, la gestación, el parto, la lactancia. El parto es una situación de salud y no de patología o de enfermedad; el debate a nivel mundial es acerca de si las mujeres deberían continuar yendo a parir a hospitales o clínicas o se podría empezar a pensar en una red de verdad que acompañe, como lo son las Casas de Parto, una red intermedia, donde la ciencia, la tecnología y la medicina tengan su lugar pero que sea siempre para volver al eje de la salud de esa mamá y bebé que en otros espacios quedan expuesto y vulnerados.