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Novedades en el tratamiento del Mieloma múltiple

Estos resultados son sumamente alentadores ya que representan una mejora del estándar actual de tratamiento. Hasta el momento, no existía ningún anticuerpo monoclonal indicado para mieloma múltiple, este es el primero que inhibe la proteína CD38 cuya expresión es elevada en las células de mieloma múltiple independientemente del estadio de la enfermedad.

Durante el Congreso Anual  de la Asociación Europea de Hematología (EHA) y la Reunión Anual de 2016 de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) se presentaron los resultados de los estudios clínicos dey Fase 3 MMY3003 (POLLUX) y Fase 3 MMY3004 (CASTOR), respectivamente. Ambos mostraron que la inmunoterapia daratumumab  -combinada con las terapias estándar de lenalidomida y dexametasona (POLLUX) y bortezomib y dexametasona (CASTOR)- produjo una reducción del riesgo de progresión de la enfermedad o muerte en comparación con solo la terapia estándar, en pacientes con mieloma múltiple que ya habían recibido tratamientos previos.

El estudio Fase 3 MMY3003 (POLLUX) arrojó que la inmunoterapia daratumumab -en combinación con lenalidomida y dexametasona- produjo una reducción de 63% del riesgo de progresión de la enfermedad o muerte, en comparación con la terapia con lenalidomida y dexametasona por sí sola en pacientes con mieloma múltiple que habían recibido al menos una línea de terapia previa. Además, daratumumab incrementó en forma significativa la tasa de respuesta global (93% vs. 76%).

En tanto, los resultados del estudio Fase 3 MMY3004 (CASTOR), del que participaron 498 pacientes, indicaron que la combinación de daratumumab con bortezomib y dexametasona produjo una reducción de 61% del riesgo de progresión de la enfermedad o muerte en comparación con solo la terapia estándar, en pacientes con mieloma múltiple que ya habían recibido al menos dos líneas de tratamiento previos. También mostraron un aumento significativo de la tasa de respuesta global (ORR): 83% (tratamiento estándar + daratumumab) vs. 63 % (tratamiento estándar), y duplicó la tasa de respuesta parcial (59% vs. 29%), así como la tasa de respuesta completa (CR) o mejor respuesta (19% vs. 9%).

El mieloma múltiple es un cáncer de la sangre que es incurable y se produce cuando células plasmáticas malignas crecen sin control en la médula ósea, es responsable de aproximadamente un 1% de todos los casos de cáncer y entre 15 y 20% de los casos de neoplasias malignas hematológicas a nivel mundial y ha sido designado una enfermedad “huérfana” tanto en los Estados Unidos como en Europa. Se estima que, a nivel global, 124.225 personas recibieron el diagnóstico de mieloma múltiple y 87.084 personas murieron a causa de la enfermedad en 2015.

Si bien algunos pacientes con mieloma múltiple no presentan síntoma alguno, en la mayoría de los pacientes el diagnóstico se realiza debido a síntomas que pueden incluir fractura de huesos o dolor de los huesos, conteos bajos de eritrocitos, fatiga, elevación del calcio, problemas renales o infecciones. Los pacientes que recaen después del tratamiento con las terapias estándar tienen pronósticos desfavorables y pocas opciones restantes. El cáncer refractario se presenta cuando la enfermedad de un paciente es resistente al tratamiento, o bien, en el caso del mieloma múltiple, cuando los pacientes presentan progresión dentro de los 60 días posteriores a su última terapia. El término de cáncer recidivante se refiere a que la enfermedad regresa después de un periodo de remisión inicial, parcial o completa.

La inmunoterapia se basa en la estimulación del sistema inmunológico del paciente para que luche contra unas células tumorales que han conseguido enmascararse y crear mecanismos de resistencia. Esta clase de fármacos tienen la capacidad de quitar a las células tumorales ese “disfraz” de células sanas para que los linfocitos T del sistema inmunitario las reconozcan y eliminen. Su cualidad innovadora radica en que no actúan directamente contra el tumor, sino que abren camino para que las defensas del organismo lo hagan.  De esta forma, un mismo fármaco puede ser útil para tratar distintos tipos de tumores, independientemente de su biología.