El último récord se había notificado el martes con 1.015 fallecimientos.
En Moscú, epicentro de la pandemia en Rusia, fallecieron 76 personas, que suman en total 30.381. En San Petersburgo, la segunda ciudad del país, se notificaron 62 fallecidos.
El total de decesos por COVID-19 se sitúa en lo que va de la pandemia en 225.353, si bien los datos oficiales sobre exceso de muertes en el mismo periodo triplican este número.
Además, se registraron 34.073 nuevos contagios en las 85 regiones del país en las últimas 24 horas, de los cuales 3.067 casos son de personas asintomáticas.
La mayoría de las infecciones nuevas se observaron en Moscú (5.847), San Petersburgo (3.274) y la región de Moscú (2.590).
En el resto de las regiones los contagios están aún por debajo del umbral de mil diarios.
Desde el inicio de la pandemia, Rusia ha identificado 8.094.825 casos de coronavirus, lo que lo convierte en el quinto país del mundo en cantidad por detrás de Estados Unidos, la India, Brasil y el Reino Unido.
Las autoridades atribuyen el aumento de los casos no solo a la mayor agresividad de la variante delta del coronavirus y la coincidencia con la temporada de la gripe, sino también al bajo ritmo de vacunación y el incumplimiento de las medidas sanitarias.
Hasta el momento en todo el país han recibido la pauta completa 47,2 millones de ciudadanos, el 32,3% de la población, insuficiente para alcanzar la inmunidad de rebaño.
Algunas regiones han comenzado por ello a ampliar las categorías de empleados que deben estar vacunados.