Jardín maternal sufrió más de cincuenta robos y ataques vandálicos en tres años
- Un jardín maternal sufre ataques contra sus instalaciones semanalmente.
- El problema surgió hace casi tres años atrás y no ha parado de acrecentarse ante la baja seguridad en la zona.
“En el 2019 hubieron 20 robos en menos de 2 meses, en el 2020 otros 16 robos y en lo que va de este año los hechos de vandalismo se registraron todos los fines de semana”, el recuento pertenece a la directora Nélida Gil, quien entre indignación y resignación describe los antecedentes delictivos que afectan el Jardín maternal desde hace tiempo.
Dentro o fuera de la propiedad, ningún bien está a salvo de los delincuentes: el pasado 05/12 los flamantes toboganes (adquiridos dos semanas antes) fueron robados junto con palas y el microondas donde el personal caliente la leche y comida de los niños.
El último ataque contra las instalaciones fue descubierto al retomar las actividades tras el fin de semana. Vidrios destrozados y paredes marcadas por los “piedrazos” que quedaron regados por todo el piso.
“Seguimos perdiendo bienes patrimoniales de los niñitos, se ha mejorado con material de primera calidad gracias a donaciones de la ciudadanía pero estos malvivientes nos siguen desvalijando el jardín”, describió la directora Gil.
El personal ya no puede continuar reponiendo de su bolsillo, tampoco hacer guardias 24/7 para evitar más ataques. Aunque las denuncias fueron efectivizadas y los pedidos por mayor presencia policial elevados a la autoridad competente, la zona continúa desprotegida.
Para la docente todos los ataques son perpetrados por la misma persona o grupo, aunque “dado el entorno complicado del barrio, los vecinos no quieren hablar por miedo a represalias”.