"Eso va a pasar el Día del Arquero", se solía decir cuando se hablaba de algo altamente improbable. Pero el dicho quedó en desuso cuando el Senado Nacional instituyó en 2011 el 12 de junio como la jornada para celebrar a los arqueros argentinos.
Carrizo jugó nada más y nada menos que 24 años en River desde 1945 a 1968: 513 partidos en total que lo convierten en el jugador que más veces vistió la camiseta del club de Núñez.
En 1954 integró la selección nacional de Guillermo Stábile en una gira por Europa. La debacle argentina en el Mundial de Suecia´58 lo afectó especialmente, que debió soportar la burla de la mayoría de las hinchadas rivales durante 1959.
Además de su larga carrera -se retiró a los 44 años- Carrizo hizo historia por su poco ortodoxo y arriesgado estilo. Solía salir del área para jugar en la defensa y utilizar técnicas que aunque ahora son comunes, en aquel entonces eran revolucionarias, como lanzarse a los pies de un atacante para arrebatarle la pelota o iniciar contraataques con saques desde el arco.
Carrizo fue también el primer arquero argentino en utilizar guantes, algo que en su momento se consideró una excentricidad. Lo hizo por recomendación de otro grande, el ruso Lev Yashin, quien le regaló los suyos.
Fue presidente honorario de River en reconocimiento a su status.