"La rendición de cuentas sigue siendo una deuda cultural de la política"
El flamante secretario general de APOC, Mario Reynoso, defendió el rol de los organismos de control, reclamó el fortalecimiento de la Auditoría General de la Provincia y cuestionó la falta de transparencia en la administración de los recursos públicos.
El flamante secretario general de APOC, Mario Reynoso, defendió el rol de los organismos de control, reclamó el fortalecimiento de la Auditoría General de la Provincia y cuestionó la falta de transparencia en la administración de los recursos públicos.
Mario Reynoso asumió recientemente la conducción de la Asociación del Personal de los Organismos de Control (APOC) y aseguró que su gestión será una continuidad del trabajo desarrollado durante los últimos años, con especial énfasis en la capacitación de los trabajadores y el fortalecimiento institucional de la Auditoría General de la Provincia.
Con 38 años de trayectoria vinculada al control de la administración pública, Reynoso sostuvo que uno de los principales desafíos es consolidar el nuevo esquema de auditoría implementado en Jujuy y avanzar hacia controles más eficientes y cercanos a la gestión cotidiana de los organismos estatales.
“Necesitamos fortalecer la institución y capacitar permanentemente al personal. Desde el gremio hemos impulsado la formación de empleados que pasaron de tareas administrativas a convertirse en profesionales, licenciados, magísteres e incluso doctores”, destacó.
Según explicó, APOC ha financiado durante años procesos de capacitación que permitieron mejorar el perfil técnico de los trabajadores encargados de controlar el uso de los recursos públicos.
La importancia del control
Para Reinoso, la rendición de cuentas constituye uno de los pilares fundamentales de cualquier sistema democrático.
“Los fondos públicos pertenecen a toda la sociedad y es indispensable que los funcionarios sepan que están siendo controlados”, afirmó.
El dirigente consideró que la antigua estructura del Tribunal de Cuentas presentaba limitaciones debido a que las revisiones se realizaban años después de ejecutados los gastos. En cambio, destacó que el nuevo sistema de auditoría permite intervenir sobre hechos más cercanos en el tiempo y detectar irregularidades con mayor rapidez.
Sin embargo, advirtió que aún existen debilidades institucionales importantes.
El reclamo por una Sindicatura activa
Uno de los principales planteos de Reinoso fue la necesidad de poner en funcionamiento efectivo la Sindicatura General de la Provincia.
Según señaló, ese organismo debería actuar como un mecanismo de control interno permanente, trabajando junto al Poder Ejecutivo para detectar errores, corregir procedimientos y prevenir irregularidades antes de que generen perjuicios económicos.
“La Sindicatura sería una herramienta fundamental para el gobernador y para los ministros porque permitiría controlar y corregir problemas en tiempo real”, sostuvo.
A su entender, la ausencia de ese organismo obliga a la Auditoría General a intervenir sobre situaciones ya consumadas, cuando muchas veces el daño administrativo ya está producido.
“La política no tiene cultura de rendición de cuentas”
Durante la entrevista, Reynoso fue especialmente crítico respecto de la relación de la dirigencia política con los mecanismos de control.
“Es un problema cultural. Al político argentino le cuesta rendir cuentas”, afirmó.
Desde su experiencia en municipios y organismos provinciales, señaló que muchos funcionarios llegan a la gestión sin conocimiento suficiente sobre las normas de administración pública y terminan incumpliendo procedimientos básicos relacionados con contrataciones, licitaciones y manejo de fondos.
También cuestionó el uso frecuente de contrataciones directas para montos elevados y advirtió sobre prácticas que, a su juicio, debilitan los mecanismos de transparencia previstos por la legislación vigente.
Coparticipación y concentración de recursos
Reynoso recordó su paso por distintas administraciones municipales y aseguró que históricamente los gobiernos provinciales utilizaron la distribución de recursos como una herramienta de condicionamiento político hacia los intendentes.
“Los municipios dependen en gran medida de fondos que maneja la Provincia y muchas veces esa situación limita su autonomía para desarrollar los proyectos para los cuales fueron elegidos”, señaló.
En ese sentido, consideró que la discusión sobre la coparticipación sigue siendo una asignatura pendiente para fortalecer la autonomía de los gobiernos locales.
Una mirada crítica sobre la dirigencia
Al analizar la situación política actual, Reynoso sostuvo que existe un creciente desencanto social producto de promesas incumplidas y de la falta de dirigentes capaces de generar confianza.
“La gente muchas veces termina votando al menos malo porque no encuentra opciones que realmente representen una alternativa distinta”, afirmó.
Para el nuevo secretario general de APOC, la Argentina enfrenta problemas estructurales que exceden a un gobierno determinado y que tienen relación con prácticas arraigadas en la cultura política.
“Necesitamos dirigentes comprometidos con la transparencia, la capacitación y el fortalecimiento institucional. Sin eso, será muy difícil recuperar la confianza de la sociedad”, concluyó.