Julio Ferreyra: "No me dieron tiempo ni a guardar mis papeles"
El conflicto por el espacio entre Same y el Registro Civil finalmente derivó en la renuncia del histórico director del registro, Julio Ferreyra. En el día de ayer el ejecutivo provincial emitió un decreto en el que establece que al permanecer dicho cargo "vacante", asumirá el puesto Octavio Rivas.
A poco de cumplir 20 años de labor al frente del Registro Civil, Julio Ferreyra fue reemplazado en su puesto por Octavio Rivas mediante un decreto emitido por el ejecutivo provincia l.
El motivo de este cambio que es rechazado por la ciudadanía jujeña, tiene raíz en un conflicto por el espacio en el predio de la Vieja Terminal entre Same y el Centro de Documentación Rápida (CDR) que allí funciona y al que le pedían que se retire.
Dicha situación llevó al director del organismo, Julio Ferreyra, a amenazar con su renuncia si no se contemplaba la postura de que Same y el CDR podían convivir sin problemas en el mismo predio, pero el gobierno dejó sentado que no mediaría en el conflicto aceptando la renuncia y emitiendo un decreto en el que se anunció el puesto vacante y el reemplazo.
En diálogo con Radio 2, Ferreyra expresó que no tiene de qué lamentarse, ya que defendió lo que consideraba correcto. Señaló también que el balance que realiza de estos años es altamente positivo porque deja un Registro Civil saneado y con una importante cantidad de reservas, que en el futuro iban a ser destinadas a construir un espacio propio en la capital.
Ante el requerimiento de la gente que le solicita que por sus grandes valores continúe desempeñándose en la función pública, Ferreyra expresó que en este momento no puede pensar en cómo va seguir.
“Salí a defender el interés del ciudadano de Jujuy, que vaya a saber a dónde va a ir a hacer los trámites cuando se tengan que mudar”.
Algunas de sus frases fueron:
“Hoy se lo desaloja por un capricho de Same al Centro Rápido de Documentación. Miren el espacio que tiene Same. No han pintado una pared, pero les ha gustado lo que estaba hecho, saquen las conclusiones”.
“Le dije al gobierno que había lugar de sobra y que nosotros no molestábamos a nadie trabajando ahí. No se entendió eso, se priorizó vaya a saber qué”.
“Aclaro que no tengo nada de qué lamentarme, hice lo que había que hacer”.
“Estaba entregando las cosas que tengo y no me dieron tiempo ni a guardar mis papeles, a la tarde ya estaba el decreto”.
“Cuando yo empecé a pelear por esto sabía en qué me metía pero las convicciones no se venden, hice lo que tenía que hacer”.
“Cuando vine al registro civil no había un centavo ni para comprar papel, la plata se iba por un costado y por el otro. Se compraba en negocios de segunda a precios exorbitantes”.
“La prueba está dada en que el registro civil tiene 120 años, yo estoy hace casi 20. En cien años nunca construyeron ni una pieza. Les dejamos un registro civil saneado, con reservas por más de 25 millones de pesos, que donde irán a parar”.
“Queda un local en Palpalá, el de Alto Comedero, el de Monterrico, a medias con la muni de Perico hicimos el de Perico, hicimos el centro rápido, digitalizamos el archivo. El balance para mi es extremadamente positivo”.
“Me interesa que la ciudadanía sepa que recibimos un registro civil quebrado y hoy queda un registro civil con recursos más que suficientes. Estábamos ahorrando para construir un registro en la capital, para eso era la plata guardada, veremos cómo sigue la película”.
“A Octavio Rivas voy a tratar de ponerlo lo más al día que pueda, no soy egoísta, no le voy a negar información".

