La queja de los azucareros surtió efecto
El polémico paquete de reformas que impulsó el presidente Mauricio Macri tras el triunfo electoral sigue sufriendo modificaciones en el Congreso, a pedido de los sectores que se ven directamente afectados.
El martes un grupo de 14 cámaras a instituciones que representan a industriales e ingenios azucareros había hecho pública su queja por el incremento en un 100% en el impuesto a las bebidas azucaradas.
Además, cuestionaban la quita a las compensaciones que recibían luego de realizar contribuciones patronales.
“Es una reforma discriminatoria y va a contramano del plan Belgrano”, dijeron los empresarios.
El primer punto fue modificado, según se conoció ayer tras una reunión entre el ministro de hacienda, Nicolás Dujovne, y el senador tucumano José Alperovich.
“El gobierno nacional escuchó el reclamo de las provincias del NOA (productoras de azúcar y jugos de frutas) y dio marcha atrás con el impuesto propuesto”, dijo a Jujuy al momento Federico Gatti, gerente general de la empresa Ledesma.
A cambio de esta concesión, el gobierno nacional le pidió a las provincias beneficiadas con la modificación que aseguren el voto de sus diputados nacionales a favor de la reforma previsional que se discutirá esta tarde en la Cámara Baja y viene generando un desgaste pronunciado en la gestión de Macri.
No son pocos los analistas políticos que sugieren que medidas como la imposición al azúcar o a los vinos fueron la moneda de cambio que introdujo el gobierno en el paquete de reformas con el objetivo de salir airoso en las negociaciones y lograr la aprobación de las normas que busca.
Lo cierto es que en menos de 24 horas, tras la publicación de la solicitada por parte de los industriales y azucareros de Jujuy, Salta y Tucumán, el gobierno modificó el proyecto y eliminó el impuesto que duplicaba los tributos que debían pagar las bebidas con azúcar.