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El día que la gente volvió a los cacerolazos

Las manifestaciones se produjeron en esquinas de varios barrios porteños y en la Plaza de Mayo. También hubo protestas en el interior del país y en la Quinta de Olivos.

Mientras la Cámara de Diputados debatía el proyecto de reforma previsional, que el oficialismo logró aprobar la madrugada del martes, un gran grupo de personas se concentró frente al Congreso Nacional en el cierre de una jornada marcada por graves incidentes.

La concurrencia comenzó a nutrirse desde las 23 y en cuestión de horas una multitud se encontraba frente al Parlamento para expresar su rechazo al proyecto del Ejecutivo. Pasadas las 3, un grupo de violentos comenzó a arrojar piedras al otro lado de las vallas ubicadas sobre Avenida Callao y los efectivos de la Policía de la Ciudad respondieron con gases lacrimógenos.

Dos personas resultaron detenidas tras este episodio y en cuestión de minutos se consumó la desconcentración de la protesta.

Más temprano, en distintos puntos de la Ciudad volvieron a escucharse los ruidos de las cacerolas. En la mayoría de los casos la consigna de los vecinos apuntaba claramente contra la iniciativa que impulsaba el oficialismo, en tanto otra minoría lo hizo para repudiar la violencia.

Bajo esas dos premisas, y en algunos casos con miradas bien opuestas sobre los motivos de la protesta, distintos grupos de vecinos se congregaron en esquinas de Caballito (Rivadavia y Acoyte), Palermo (Santa Fe y Scalabrini Ortiz), Belgrano (Cabildo y Federico Lacroze), Villa Urquiza, Once (Rivadavia y Pueyrredón), Boedo (San Juan y Boedo), San Telmo y Congreso. También hubo algunas protestas en zonas del conurbano bonaerense.

Desde la tarde, hubo una convocatoria que circuló por redes sociales y grupos de Whatsapp: "Este lunes 18/12 a las 20 si estás en desacuerdo con la reforma jubilatoria, donde te encuentres salí a la calle y sumate al cacerolazo con ollas, bocinas, palmas o lo que tengas a la mano. Todos juntos, el país unido para expresar al unísono el desacuerdo del ajuste a jubilados". Los hechos de violencia protagonizados por grupos radicalizados, también despertaron el rechazo de varios vecinos porteños.

Mientras tanto, en el recinto continuaba el acalorado debate por la reforma previsional.

Desde que asumió Macri como presidente este martes fue la jornada de mayor rechazo hacia su gestión. Vecinos de distintos barrios porteños salieron a hacer ruido desde los balcones o desde las esquinas usando todo tipo de utensillos. En algunos casos también cortaron el tránsito durante algunos minutos.