Jujuy | Reflexión

Aumento de LIMSA: Y vos... ¿de qué lado estás?

El Concejo Deliberante de la ciudad está nuevamente en el ojo de la tormenta, los aumentos tarifarios se convirtieron en el gran karma de los ediles capitalinos.

Como ya es tradición en la ciudad, para estas fechas llega con forma de presente navideño el aumento tarifario de LIMSA, y como también lo marca la tradición radical, la misma debe ser aprobada de manera exprés, sin debate, y en lo posible sin demasiado ruido.

Durante los últimos días escuchamos a los concejales radicales, expresar mil justificativos sobre la necesidad de aumentar la tarifa, siempre colocándose del lado de la empresa, jamás del lado de vecino.

Fueron locuaces y recurrentes los concejales radicales justificando los mayores costos empresariales, pero en ningún momento hablaron de la necesidad de los vecinos de la ciudad que claman hasta el hartazgo por un servicio de calidad y a un costo razonable.

Fue extraño que durante todo este proceso los ediles del oficialismo no hablaron sobre el 39% de aumento que le otorgaron para el ejercicio 2017, solo intentaban justificar el 37% que la empresa solicitaba para el período 2018.

Indefectiblemente los concejales radicales se habían enfundado en el overol de LIMSA, comenzaron a correr desesperados tras el camión que, en su pestilente vientre, carga con las vidas de muchos jujeños, literalmente presos de un sistema tan perverso como oscuro.

LIMSA y los concejales radicales constituyen una perversa maquinaria diseñada para limar los ya escuálidos bolsillos de los comerciantes, arrebatarle las últimas monedas a los jubilados de la mínima y, lo que es más grave aún, seguir comprometiendo a las futuras generaciones de jujeños que sin culpa alguna heredarán una tierra altamente contaminada.

Los concejales oficialistas expresaron su profunda preocupación por el aumento del combustible, pero nunca se preocuparon por el horno autoclave que LIMSA debió instalar hace cinco años, haciendo que las bolsas rojas de resididos patógenos ya sean parte del paisaje de la finca El Pongo.

Todo fue a pedir de LIMSA

Los ediles oficialistas deberán replantear su lógica de representación, y en algún momento tendrán que darse cuenta que el concejo no esta privatizado aún, que LIMSA no tiene representantes, que las empresas de colectivo tampoco tienen sus representantes, que los altruistas bolicheros no tienen sus representantes, que en realidad los único que deberían gozar de representación son los ciudadanos.

Las empresas pueden defenderse solas, los ciudadanos apelamos a la representación de nuestros elegidos.