1972, la tragedia de San Juan
Gimnasia y Esgrima de Jujuy siempre fue protagonista de los torneos nacionales, de hecho en el 70 llegó a las crestas de las olas logrando su primera clasificación al certamen “Afista”. Pero entre tantas luchas, el regional de 1972 lo llevó a la postrimería (En la religión católica, las cuatro últimas etapas por las que ha de pasar el ser humano: muerte, juicio, infierno o gloria).
De allí que el “Lobo Jujeño” llegó a la última instancia a definirse en la provincia de San Juan, en donde debía dirimirse el pasaje al Torneo Nacional de ese momento.
Sin embargo -fuera de lo futbolístico- el sortilegio y la fatalidad iban a ser un curso implacable para el conjunto jujeño.
Uno no sabe cómo comenzar a dilucidar aquel tremendo hecho que enlutó a toda una provincia. Sólo se puede partir desde el fútbol doméstico que se vivía en aquel entonces, en donde no había “vedetismo” y nadie vendía humo, como hoy se dice. Porque todo era más familiar, los jugadores de fútbol convivían con sus hinchas y el periodismo era parte de ello.
El tema fue que en ese suceso, era embromado viajar, de hecho el medio periodístico (LW 8) llevaría todo su “staff” para el determinante encuentro entre sanjuaninos y jujeños. Aunque el medio periodístico jujeño arregló con la institución “Albiceleste” que los pasajes serían en el avión oficial con algunos “Canjes” para que los periodistas viajaran exclusivamente en un vuelo aparte, de modo que todo estaba dispuesto para hacerlo de tal forma.
En lo deportivo- solo para dejar sentado el precedente- jugaron Sportivo Desamparados ante Gimnasia y Esgrima de jujuy. Con el arbitraje de Abel Gnecco, con la recaudación de $ 8.000.000, moneda nacional, el local salió a la cancha en ese 6 de Agosto de 1972 con: Armando Palacio, Adolfo Lavrut, Ismael Lizzi,; Roberto Cattadores,Alfredo Cortez y Julio González; Carlos Massud, Isaac Paz, Francisco del Valle, Carlos Rodriguez (Spadano) y Angel Vega. Mientras tanto el “Team” jujeño alistó a Juan Carlos Lugano en la valla, Juan Kairuz y Ramón Ojeda; Carlos Rearte, Miguel Arigoni y “Trampolín”Fernández (Cuellar); Domingo Salinas, Luis Siacia, Enrique Sosa, Osvaldo Ochaispur y Hugo Cerrizuela (Espeche).
La victoria y clasificación fue para Desamparados de San Juan por 2 a 0 con goles de Paz a los 11`del complemento y Angel Vega a los 36`de la misma etapa. La fiesta fue para los sanjuaninos y el malogro para los de Jujuy.
Pero llegó el desafortunado hecho, cuando Gimnasia digería la derrota y mientras tanto el pasaje de los periodistas jujeños integrado por: Gustavo Bárcena ( piloto de 44 años), Emilio Vercellone (copiloto de 44 años), Walter Abascal (periodista de Radio San Salvador), Fernando Pérez Paz (gerente de la radio y TV de Jujuy), Carlos Pérez Paz (administrativo y operador de la radio con 36 años), el escribano Pedro Pizarro (comentarista deportivo de 48 años), Osvaldo Genari (relator de 35 años) y Ricardo Girón (locutor comercial).
Y la tragedia desgraciadamente sucedió… La aeronave con estos pasajeros iban a despegar, llevando algunos objetos y “souvenirs” que más tarde fueron objeto de ciertas controversias. Lo cierto es que el avión con los 8 profesionales jujeños partió del aeropuerto “Las Chacritas”, la nave se elevó aproximadamente mil metros, cuando de repente se produjo un extraño viraje y posteriormente el avión cayó abruptamente “de cola” y fue allí cuando se produjo el impacto a tierra y el terror.
Los tripulantes se vieron en medio del pánico, ya que se produjo el siniestro en donde sufrieron el impacto y se vieron en llamas por el combustible que produjo un incendio. De la desesperación, “Bebo” Pérez Paz rompió una ventana para huir, mientras el piloto Barcena gritaba a la tripulación ¡hay que salir, porque esto va explotar!
Cada cual se fue por sus medios entre tanta desesperación, pero en la parte trasera habían quedado el locutor Ricardo Girón y el relator Osvaldo Nari quienes quedaron desmayados por el golpe, ambos con el cinturón de seguridad. Por eso, el resto pudo escaparse del drama y en vano alguien fue a querer socorrer a Girón y Nari, pero no pudieron rescatarlos ya que ambos estaban desvanecidos en medio de la oscuridad hasta que los dos fallecidos terminaron calcinados.
El tenebroso hecho mostraría en la foto del diario “De cuyo” dos cuerpos carbonizados, eran Ricardo Girón y Osvaldo Nari.
En tanto en Jujuy la familia Pérez Paz cenaba en el restaurant “Chung King”, la señora Amalia Pérez Paz y su hijo “Fernandito”, allí se hizo presente “Pita” Hiruela, un colaborador incondicional de la empresa Radiovisión.
Discretamente Hiruela solicitó hablar con la esposa de Pérez Paz y en privado, le diría a la señora Amalia que había sucedido un grave accidente en San Juan. Amalia pensó de inmediato que su esposo había muerto, mientras el asistente le trataba de hacer entender que su esposo estaba herido pero a salvo. Inmediatamente Amalia Pérez Paz decidió el urgente viaje hacia el cuyo, allí casualmente se encontraría el popular “Pajarito” Hugo Cid Conde que estaba con la delegación de Gimnasia y -de hecho- se salvó de aquel accidente, ya que en primera instancia tenía que viajar en el avión siniestrado (fue el destino).
Al llegar Amalia y “Pajarito” se encontraron para el lamentable protocolo de reconocer los cuerpos de los fallecidos. Hugo Conde pudo identificar a Girón ya que observó en el irreconocible cadáver, la pulsera metálica que siempre usaba el locutor. Por eso fue fácil inferir que el otro fallecido era Osvaldo Nari.
Hasta el gobernador de San Juan Carlos Enrique Gómez Centurión concurrió a la sala de urgencia del hospital Rawson para solidarizarse por los heridos jujeños.
La desgracia ya era un hecho que comenzaba a comentarse en Jujuy, una sociedad que era diferente a la actual, mucho más familiar y fraternal.
Recuerdo que teniendo seis años, mis hermanos me llevaron al entierro que sería en el cementerio de “El Salvador” y como fuese una tribuna, observaba desde las vías del tren el despliegue de una multitud que acompañaba el cortejo fúnebre. El dolor cortaba el aire de Jujuy y no recuerdo tanta tristeza desde que murió mi padre y mi madre que con mi corta edad pude percibir.
Así terminó este relato de un día mustio que jamás olvidaré, ni siquiera -por un tiempo- se habló de la derrota ante Desamparados de San Juan y de no haber conseguido el pasaje al nacional. Algo así, como en estos tiempos lo ocurrido con la caída del avión del Chapecoense, el equipo brasileño también siniestrado.
La tragedia de 1972 pasó pero dejó su estela de tristeza para los hinchas de Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Hoy todavía se me escapa una lágrima cuando leo el periódico que se titula “Diario de Cuyo”, provincia de San Juan, lunes 7 de Agosto de 1972. Uno de los días más tristes del fútbol jujeño.