Jujuy | Reconstrucción

Volcán y el destino incierto de los fondos de Nación

A casi dos meses de que se cumpla un segundo aniversario del trágico aluvión que azotó la localidad, hay obras que siguen inconclusas e irregularidades respecto de como se emplearon los más de 670 millones de pesos que llegaron de Nación.

Como consecuencia del fuerte temporal en la madrugada del 10 de enero del 2017, cuatro personas murieron y un centenar resultaron heridas. Además de Volcán, que vio afectadas el 80 % de sus casas, su vecina Tumbaya también se vio castigada.

En Volcán, 39 de las 207 viviendas tuvieron que ser demolidas. El resto se encuentra en proceso de reconstrucción.

La catástrofe natural dejo una marca imborrable en los pobladores de la localidad, sin embargo hubo una luz de esperanza que se canalizó por medio de anuncios oficiales que prometían una reconstrucción por etapas. Obras de reparación, obras nuevas, varias destinadas a contener y restar impacto a cualquier evento similar al ocurrido en enero del 2017 se pusieron en marcha.

En un principio se pudo apreciar gran cantidad de obras concretadas principalmente de pavimentación de calles, adoquinado y también la construcción del desagüe del arroyo de la cuenca de los filtros.

No obstante eso, restaban finalizar obras de agua y cloacas como así también otras de pavimentación y adoquinado.

La construcción de viviendas, sin embargo, parece haber corrido otra suerte y hoy se sabe que aún hay mucho por hacer.

Muchos vecinos aseguran que siguen esperando la ayuda económica ya que consideran que la que llegó no fue suficiente para enfrentar las obras de rehabilitación de muchas de las casas.

En el medio trascienden denuncias de demoras significativas por retrasos en los pagos a las empresas que llevan adelante las obras.

El 6 de mayo de 2017, el gobernador Gerardo Morales visitó la localidad y anunció que la provincia ya contaba con los fondos de Nación para la reconstrucción de la denominada "zona roja" de Volcán que había sido la más afectada.

Extraoficialmente se conoce que desde el gobierno nacional se enviaron 670 millones de pesos que también debían destinarse a Bárcena, Tumbaya y Purmamarca perjudicadas en menor medida por la catástrofe.

Hasta hoy, no se sabe cómo se utilizaron los recursos, ni tampoco como se concretaron algunas de las contrataciones de la obra.

El 8 de enero de 2018, un grupo de vecinos presentó al ministro de Infraestructura Jorge Rizzotti  una nota para que se informe el cronograma de avance de la obra y, ante la falta de contestación, el funcionario fue intimado por la Defensoría del Pueblo.

A la fecha, las respuestas siguen estando ausentes y cada vez hay más inquietudes: en 6 de las casas afectadas no se habría realizado aún ninguna obra y hubo denuncias respecto de que algunas familias habrían cobrado hasta 4 veces el subsidio otorgado de 10 mil pesos. Desde la cartera encargada de dicha distribución, Desarrollo Humano, no hubo aclaración alguna.

Una vez más el gobierno muestra demasiada premura en sus anuncios y, cumplidos determinados plazos, no se ven los resultados esperados.

La otra cuestión que hace ruido es la falta de rendición de cuentas y cumplimiento de ciertos procedimientos que hacen a la transparencia, aquella que pregonó durante tanto tiempo el oficialismo y a la que hoy parece desconocer con prácticas que se han naturalizado.