Crece el escándalo por los "ñoquis" en el Estado
El escándalo por las lincencias apócrifas en más de 500 efectivos de la policía sigue siendo motivo de análisis, tanto por sectores de la oposición, profesionales académicos y autoridades de gobierno, tal es el caso del titular del Ministerio de Seguridad Ekel Meyer que anunció a principios de esta semana la puesta en funcionamiento de un nuevo protocolo de control.
Pero la posibilidad de que las estafas médicas hayan hecho "metástasis" en otros organismos es más que latente. El colectivo ciudadano reclamo por la extensión del "protocolo anti ñoquis" sobre la totalidad de la adminsitración pública.
Si bien el ministro de Gobierno Agustín Perassi desestimó alguna modificación en el corto plazo, para la politóloga Andrea Territoriale es fundamental aumentar el rigor de los controles a fin de "evitar mayores daños económicos y pérdida de la credibilidad en las instituciones".
Aunque resulta trágico reconocerlo, Argentina continua ubicándose a mitad de tabla dentro del IPC (Índice de Percepción de la Corrupción) alcanzado el puesto 85 entre los 180 auditados. A pesar del cambio de gobierno, la situación no se ha modificado significativamente entre kirchnerismo-macrismo.
Territoriale define a la corrupción como una "serie de delitos complejos difícil de juzgar en la Argentina" que se ve reflejada en las licencias irregulares, pues la "corrupción está muy presente en la cultura argentina". Los eslabones mencionados anteriormente deben trabajar de manera cruzada, al fin y al cabo existen organismos creados específicamente para esta tarea.