Perico, a contramano de "Jujuy verde"
La práctica es totalmente ilegal y va contra toda norma de preservación del ambiente que rige a través de leyes provinciales y nacionales, además de la propuesta del gobierno de la provincia, que a través del Programa Girsu incentiva el reciclado de la basura, la preservación del suelo y bajar los índices de contaminación por acción del humo.
Es de destacar que la basura o residuo sólido domiciliario o urbano, es una mezcla de desechos provenientes de los hogares. Contiene residuos orgánicos como alimentos, papeles y cartones, e inorgánicos como plásticos, vidrios y metales. Entre estos últimos hay algunos peligrosos, como los envases de plaguicidas, las pilas, los fluorescentes, etc., que generan un alto grado de contaminación.
Idealmente, los municipios deben recoger toda la basura y disponerla en los rellenos sanitarios. Sin embargo, esto no sucede en la mayoría de los casos, pues en este caso se lo disponen en botaderos, o, en el peor de los casos, en las calles y en las riberas de los ríos y rutas, según se pueda apreciar al solo paso por Ciudad Perico y muchas otras ciudades del interior donde abundan los basurales a cielo abierto.
En muchos de los casos se queman los residuos para reducir su volumen, evitar el mal olor e impedir la proliferación de plagas producidas por la descomposición. Quemar basura genera un humo con gran cantidad de sustancias químicas dañinas para el hombre y contaminantes para el ambiente.
Así tenemos, entre otras, el monóxido de carbono, el dióxido de azufre, material particulado, metales pesados, dioxinas y furanos, y el dióxido de carbono, gas de efecto invernadero que causa el cambio climático.