Coplas de "La Puna al son de las cajas"
Domingo Zerpa, hombre de cultura clásica, confesaba que su intención no fue hacer poesía regional sino hasta el momento en que la gente, identificada con su obra, le hizo ver que estaba impregnada del desierto puneño y de la vida de su pueblo marcada por la pobreza.
Tenía los rasgos típicos de norteño: piel cobriza, bajo, calmo, de andar y hablar pausados. Había nacido el 20 de diciembre de 1909 en Runtuyoc, un alejado paraje de Abra Pampa, en plena Puna jujeña. Falleció a los 90 años un 20 de mayo de 1999.
Compartimos algunas coplas del libro La Puna al son de las cajas:
Verde rama de esperanza
dulce puerta del infierno;
me has de querer algún día
si ya no me estás queriendo.
Como dicen que de antojos
nadie se pierde en la vida
aquí hay un alma penando...
Récenle un Ave María.
Te quiero de aquí a la luna,
de aquí a la luna te quiero
y más allá no te adoro
porque me salgo del cielo.
Caminaba una hormiguita,
por un palo caminaba;
ya en la puntita decía:
¡Dios mío, el mundo se acaba!
¡Bienhaya mi cantorcita
que me hace sufrir de gana!
Cuanto canta delgadito
paraque se cortara.
Unos cantan fino, fino:
otros cantan ronco, ronco.
Del cielo son los canarios,
del infierno los rococos.