El hecho se registró hace algunos días y las actuaciones complementarias quedaron a cargo del personal de la Sub Comisaría de San Francisco de Álava, que trabaja bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación.
Según confirmaron fuentes consultadas, el violento episodio se registró días atrás en el barrio San Francisco de Álava. Las alertas se encendieron cuando el Sistema de Emergencias 911 recibió un llamado desesperado de un vecino que reportaba la presencia de una persona gravemente herida en la vía pública.
Al constituirse en el lugar, una comisión de efectivos policiales constató la veracidad de la denuncia al observar a la víctima, un joven de 19 años, quien presentaba visibles y elocuentes signos de agresión en el rostro. El damnificado se encontraba contenido por un hombre del sector, quien se encargó de solicitar la asistencia médica.
Al entrevistarse con los uniformados, el muchacho relató la indignante modalidad que utilizó el delincuente. Mientras caminaba por las inmediaciones del puente, un sujeto lo llamó a viva voz con la excusa de necesitar ayuda por una supuesta urgencia. Mostrando una actitud solidaria, el joven se desvió de su camino y se acercó para asistirlo.
Sin embargo, todo se trató de una trampa: sin mediar palabra, el malviviente lo atacó de manera sorpresiva con una sucesión de golpes de puño directos a la cara. La brutalidad del ataque continuó hasta que lograron reducir a la víctima en el suelo, momento que el agresor aprovechó para sustraerle el teléfono celular y emprender una veloz huida por las arterias del barrio.
A los pocos minutos arribó al sector una ambulancia del SAME. Tras brindar las primeras curaciones en el lugar para frenar el sangrado, los paramédicos trasladaron de urgencia al herido hacia el Hospital Pablo Soria, donde los profesionales médicos le diagnosticaron un traumatismo encéfalo craneal leve, disponiendo que permanezca internado en la sala de Observación.
Efectivos de la fuerza montaron de inmediato un operativo de rastrillaje con los datos fisonómicos y de vestimenta aportados por el joven golpeado, pero los recorridos barriales arrojaron resultados negativos.