Abogada expuso: "los reclamos de pueblos indígenas vienen creciendo"
- Mariana Katz, referente de “Paz y Justicia” comentó la protesta de comunidades aborígenes jujeñas en Buenos Aires indicando que no realizan “un piquete común”.
- También analizó su reclamo desde distintas perspectivas.
En la última joranda, integrantes de una comunidad aborigen jujeña que forma el denominado “Malón de la Paz” se encadenaron al pasamanos de una escalera en Tribunales (Buenos Aires) y aun no reciben respuestas positivas al pedido de intervención política de Jujuy, la destitución del gobernador Gerardo Morales, sus funcionarios y legisladores, y la derogación de la Constitución.
La referente de “Paz y Justicia”, Mariana Katz, comentó sus acciones, indicando que “la Constitución tiene que ser legal y legítima; además, los derechos de los pueblos originarios son diferentes y particulares al resto de la población. Hay algo denominado “discriminación positiva”, es por esta situación que las comunidades originarias tienen un proceso particular y mucho más vinculante en lo que es esta participación en la construcción de una nueva Constitución. También podría ser con cualquier actividad de una empresa en territorio comunitario que el Estado debe brindar la consulta previa e informada, es una obligación del Estado llevar adelante este proceso de consulta”.
“Estos reclamos de los pueblos indígenas en Argentina vienen creciendo y se observa cada vez más respecto de los impactos o intromisiones de empresas transnacionales en territorios comunitarios a los fines de explotación minera, forestal, turística a gran escala, actividades que terminan afectando los territorios y la identidad cultural de las comunidades. Ellos defienden poder seguir reproduciendo su cultura desde su forma de ver el mundo, que no necesariamente tiene que ser igual a la de la mayoría. Vivimos en una sociedad que reconoció en su Constitución nacional que las comunidades originarias tienen derecho diferenciado al resto de la sociedad por el hecho de preexistir al estado nación”.
Asimismo, agregó que “no se trata de un piquete común; buscamos llegar a gente del gobierno de la ciudad que impide que ellos puedan tener un ejercicio de protesta social de una forma mucho más digna, porque no les permiten poner ni una carpa para protegerse del frío. Las autoridades transmitieron que ellos no quieren eso porque no quieren avalar los piquetes. Hay una cuestión cultural detrás: se observa cada vez más que quienes están en la política partidaria tienen una colonialidad mental abismal, importante que hace que el reclamo indígena no sea comprendido por quien tiene que tomar decisiones, y me refiero a los tres Poderes del Estado”.