Los números de la Dirección Nacional de Migraciones logran causar zozobra incluso entre el menos nacionalista de nuestros coterráneos: al cruzar las divisiones invisibles que separan los países el personal autorizado consulta al eventual viajero sobre el motivo de partida y hasta el pasado septiembre más de 26.000 alegaron “mudanza”, muchos de ellos esperando siquiera volver a estos pagos. No obstante esta cifra se alcanzó aún con ciertas restricciones pandémicas para viajar; 100 personas llegaron a emigrar por día.
Fuga de cerebros en una Argentina que desalienta a las nuevas generaciones
Cerca de 30 mil argentinos decidieron mudarse fronteras afuera de la Nación durante 2021, buena parte de ese universo está compuesto por jóvenes en buscan nuevas y mejores posibilidades laborales. Un enorme potencial desperdiciado ante la inestabilidad argentina.
Si bien las causas pueden ser diversas, no resulta descabellado establecer que buena parte son jóvenes en busca de mejores perspectivas laboral, es decir no necesariamente la falta de trabajo, si no una remuneración, comodidad o prestigio acorde. En su nota del 25/01/2022 titulada "La única salida es el aeropuerto": el "éxodo" de jóvenes profesionales de Argentina el destacado sitio internacional BBC Mundo publicó:
Más allá de los números, lo que destacan muchos medios es que el actual fenómeno migratorio está protagonizado por jóvenes profesionales, muchos de ellos altamente calificados, lo que significa una importante pérdida para Argentina.
Esto difiere de lo que pasó en 2001, cuando la emigración era mucho más heterogénea, tanto desde el punto de vista etario como profesional, e incluso socioeconómico.
Otra diferencia es que, hace dos décadas, muchos se fueron con lo poco que tenían -un gran número había perdido la mayor parte de sus ahorros en el llamado "corralito" financiero.
Ahora, en cambio, los emigrados parecen estar viajando mucho mejor preparados, tanto logística como económicamente.
La ingeniera en sistemas Gabriela Caballero oriunda de Jujuy, residiendo en New York desde hace tres años puede dar cuenta de esta situación. Una joven experimentada en su campo habiendo pasado por filiales locales de empresas destacadas como Intel y Globant antes de migrar a los Estados Unidos, donde finalmente recalaría en Google.
Caballero entiende perfectamente, como parte de esta nueva corriente de profesionales, que el conformismo no puede entrar en las perspectivas del trabajador moderno. “La nueva juventud aspira a mucho más que a llegar al fin de semana o las vacaciones. El trabajo debe ser significativo, alinearse con sus preferencias y aptitudes sin tener que pensar si llega a fin de mes”, resume. Su meteórico currículum es la muestra cabal de esta teoría exitosa llevada a la práctica, donde el bienestar como prioridad, más una dosis de pasión y una cuota ineludible de formación pueden garantizar un porvenir de calidad; lamentablemente lejos del hogar.
“…Mientras cursaba el colegio secundario iba a un instituto de inglés, me abrió los ojos e interesó en otras culturas. Fui a estudiar a Córdoba a la UTN y desde ahí me quedó esas ganas de buscar qué mas hay. Ese sentimiento fue creciendo mientras trabajaba en Globant con Disney como cliente, me llamaba la atención como las decisiones importantes las tomaban ellos y quise ser parte de esa toma de decisiones…”.
Tras obtener una beca del programa estatal estadounidense Fullbright la travesía de Gabriela re inició a más de 7.000 kilómetros de distancia. Si bien no tendría nada regalado, de hecho tuvo que presentar solicitudes a decenas de universidades, finalmente pudo entrar en la Universidad de New York (NYU) donde también trabajó, hasta que las puertas de la meca informática se abrieron, llegaría a la división “search and explore”, en la división Maps de Google.
“Siento que Argentina tiene gente muy preparada, jamás me sentí menos, acá son solo cuatro años y se pueden tomar distintas materias a partir de un ciclo común. Llegue con una base muy buena, debemos defender nuestra educación. Darle el espacio para que los jóvenes hagan lo que les gusta, no motivados por el dinero o posibilidades”.

