Jujuy | Producción

PyMES de Jujuy y gobierno, una relación difícil

Pese al discurso pro sector privado de la actual gestión, los principales referentes del mundo empresario señalan que el estado sigue sin brindarles herramientas útiles, mientras el contexto macroeconómico los castiga. “No hay medidas concretas”, coinciden.

La gestión de Cambiemos, tanto en la provincia como en el plano nacional, pregona el desarrollo del sector privado como motor de la economía y la generación de empleo “porque el estado no da más”. 

Sin embargo, en casi tres años de gobierno las medidas consistentes con ese discurso fueron, como mínimo, aisladas inconexas y sus resultados hasta el momento son imperceptibles. 

Tres referentes del mundo empresario consultados en distintos momentos sostienen una opinión diferente pero similar, respecto de la falta de estímulos por parte del estado para promover inversiones. Las buenas intenciones, por ahora, son sólo eso. 

El representante de Jujuy en la cámara de la pequeña y mediana empresa (CAME), Ignacio Sadir, ex presidente de la Unión de Empresarios que sigue ligado a la dirigencia del sector privado en Jujuy fue directo al referirse al desempeño de las áreas de gobierno a nivel provincial: “No hay medidas concretas”.

Puesto a pensar sobre algún incentivo del estado, Sadir sólo acordó de la embrionaria bolsa de trabajo.  “Podría ser reducción de ingresos brutos para determinadas pymes. Estoy escuchando que las provincias van a tener que readaptar su estructura de recaudación porque a cinco años tiene que desaparecer este ingreso, pero la presión tributaria se va hacia el impuesto tributario”, indicó.

Y acto seguido se refirió al problema real, el déficit fiscal.

Alberto Galli, presidente de la firma “Dulces Otito”, una de las empresas más importantes de Jujuy, reconoció que Jujuy se encuentra entre las provincias más afectadas por el cierre de PyMES y se mostró preocupado por el contexto nacional y asegura que en estos días no piensa en crecer si no en sostenerse. 

“Las variantes de la macroeconomía dan imprevisibilidad, y no hemos solucionado los problemas de competitividad desde la región”, asegura. 

“Las reglas del juego cambian constantemente. Para cualquier emprendimiento razonable, hay un término entre que uno decide emprender y que ve los resultados, en el mediano plazo. No hay emprendimiento que tenga resultado a corto plazo, y con los cambios constantes de la Argentina se generan dificultades”, apunta. 

Si bien las expresiones y la preocupación de Galli se concentran en la política nacional, señala igualmente las dificultades de la región sin hallar alicientes por parte del estado a nivel local. 

“Es complicado comparar 2015 con la actualidad. Había un mercado interno que invitaba a invertir. Competíamos entre pymes del mismo país, con las mismas reglas de juego. A partir de 2015, con el cambio de la visión macroeconómica y la apertura de las importaciones dejó de haber un mercado que nos aseguraba a competir hacia futuro cuando uno invertía.

Ahora tenemos que competir con las importaciones, los precios de los productos que llegan al país tienen costos muy por debajo de los que nos gustaría para fabricar dentro del país. Eso hace que perdamos competitividad, no tengamos un mercado seguro y tengamos que pensar en ser muy eficientes para poder competir dentro del mercado nacional y poder exportar”, se lamenta el empresario y agrega: “el costo laboral y la logística para salir de Jujuy, son altísimos costos. Ni hablar si hay que traer insumos que no se producen en la región”. 

Andrés Jara, exponente del emprendedurismo en Jujuy y empresario consolidado a partir de la innovación en el manejo de información y tecnología, tiene una visión positiva de los pasos que se van dando, pero no deja de marcar que en la provincia la ley de fomento a las pymes, que facilita la creación de empresas en 24 horas aún no tiene plena vigencia.

“Nosotros tardamos un año en armar nuestra empresa. Esa ley ayuda mucho”, señaló Jara. 

Con discurso optimista sobre las posibilidades de emprender de los jujeños, los datos duros siguen coincidiendo con todos los diagnósticos. “El 60% de nuestra población activa trabaja o depende, directa o indirectamente, del estado”.

“En Jujuy la mayoría de la gente está convencida de que no puede antes de empezar. Por nacer acá no se puede, dicen. Tenemos un problema de autoestima. Tenemos que saber que va a ser difícil, nos vamos equivocar, pero que se puede”, insistió.