Asume el triunvirato que se hará cargo del Ingenio La Esperanza
Novedades en el Ingenio La Esperanza.
La empresa que permanece en quiebra desde hace 15 años y fue objeto de discusión en el primer semestre por las medidas que se tomaron para reactivarla y devolverle rentabilidad, se encamina hacia la realización de una nueva zafra, como se conoce al proceso para sembrar caña de azúcar y elaborar el producto durante un extenso proceso.
Este año nuevamente será el Estado – nacional y provincial – el que haga la inversión para que esto pueda concretarse.
Sin embargo, el gobierno de Gerardo Morales aseguró que será la última ocasión en que la provincia ocupe el rol de los empresarios. El año que viene deberá licitarse y ser entregado a capitales privados.
Mientras tanto, la justicia jujeña autorizó que sean tres los directores, designados por el Poder Ejecutivo Provincial, los que lleven las riendas del ingenio durante 2016.
Se trata de José García, Daniel Rizzotti y Carlos Zaman.
García cuenta con la experiencia de haber participado en anteriores administraciones del Ingenio, que tuvo numerosas formas de conducción desde que se declaró la quiebra.
Rizzotti - hermano del ministro de infraestructura – es un ingeniero al que se le reconoce mucha experiencia y conocimiento en el manejo de maquinarias agrícolas.
Zaman es un profesional reconocido en la zona de San Pedro, que actualmente integra la empresa como jefe de abastecimiento.
Serán los encargados hacer productivo el proceso de la zafra 2016, que se da en condiciones especiales a partir de las medidas que tomó el gobierno para reducir los costos y convertir al Ingenio nuevamente en un emprendimiento productivo que da dividendos. La más importante y polémica fue la drástica reducción de personal, reubicado en otras áreas y dependencias del estado.
La actividad comenzará el 11 de julio. En el medio se lleva adelante una auditoría para conocer el destino de los millonarios fondos que llegaron a Ingenio durante los años de quiebra, sin poder sacar de esa situación al Ingenio.
El destino final será la salida de la quiebra para abrir la llegada a inversiones privadas.