En verano aumentan los casos de diarrea
La enfermedad tiene una duración menor a 14 días y está asociada a la pérdida de líquido; siendo frecuente en niños las diarreas virales que se dan en la etapa inicial de la vida, mientras que en niños mayores son las bacterias las que los afectan.
“Lo más importante es que se detecte el momento en el que el niño empieza con diarrea, que es el aumento de la frecuencia, fluidez y volumen de las deposiciones”, indicó Jimena Rioja, desde la pediatría del hospital Materno Infantil.
La deshidratación es una de las consecuencias más grave de la diarrea, por lo que el tratamiento de rehidratación oral disminuye las complicaciones que en casos extremos pueden provocar la muerte.
"Es importante instruir a las mamás sobre las terapias orales con sales de rehidratación, informarles que deben estar alerta ante signos como boca seca u ojos hundidos y que, si se presenta esta situación, tiene que concurrir al puesto de salud u hospital más próximo”.
Por otro lado, la profesional explicó que el aspecto nutricional es muy valioso para la recuperación, “Hay que ofrecerles alimentos todo el tiempo, una dieta seca comprende comidas como polenta, fideos con aceite y queso aceite y frutas como manzanas, peras, compotas y gelatinas, también pueden consumir carne de vaca o de pollo bien cocida”.
Cabe destacar que los factores protectores giran en torno al “manejo de alimentos y lavado de manos, es imprescindible hacerlo después de ir al baño, hay que evitar bañarse en aguas estancadas, higienizarse después de estar en una pileta pública y como forma de prevención para el otro quienes presenten esta patología no deben concurrir a la pileta”.